
El Ayuntamiento obliga a una tienda a retirar su párking de bicicletas para que dos bares instalen mesas por estar en zona «turística»
29 may 2014 . Actualizado a las 20:37 h.La única iniciativa que actualmente existía en Vigo para fomentar el uso de la bicicleta en ciudad se ha ido al traste. La empresa Norbike había solicitado permiso formalmente al Concello para instalar un aparcabicis frente a la fachada de su establecimiento, ubicado en Montero Ríos. Se trataba de poner sus propias bicis en alquiler para ciudadanos y turistas y ampliar el espacio con un aparcamiento para ciclistas en tránsito por la zona.
Al no recibir contestación ni prohibiéndolo ni permitiéndolo, colocaron hace dos meses uno que sacan cada día al abrir la tienda y lo recogen a la hora del cierre. Pero ayer, por fin, llegó la respuesta municipal a su petición. Nuria García, una de las socias del negocio, explica que «el permiso nos ha sido denegado argumentando que se trata de una zona turística». En concreto, el comunicado indica que «dado o carácter turístico desta zona peonil que ten un uso consolidado para a ocupación de vía publica con terrazas segundo a ordenanza municipal reguladora da instalación de terrazas, proponse conservar este uso en Montero Ríos».
Pero además, al mismo tiempo, los bares Consulado y Mom, dos negocios de hostelería ubicados en la calle Pablo Morillo, que hace esquina con la avenida, han recibido licencia municipal para instalar dos nuevas terrazas delante de la fachada de Norbike y otras dos al cruzar la calle, además de las dos que ya tienen. La indignación de la empresaria es mayúscula. Según explica, cuando pidió su licencia lo hizo para una tienda de bicicletas que ahora quedará oculta tras un mar de sillas y frustra su proyecto para fomentar el uso de la bici en Vigo añadiendo un párking de uso público y gratuito. A cambio, el Concello le permite ponerlo en Pablo Morillo, «pero colocarlo donde nos dicen es un peligro. Si tiene que pasar una ambulancia no cabe».
La dueña de Norbike considera que su oferta también es turística «y de hecho así consta en el registro de la Xunta de Galicia. No creo que todo lo que Vigo puede ofrecer al visitante sean solo bebidas», argumenta.
García indica que «sienta un precedente muy grave al permitir que un negocio ocupe la fachada de otro. Por la misma razón pueden darle permiso a un bar de López Mora para ponerse en Príncipe, porque es turística y peatonal».
De hecho, explica que en la argumentación del permiso denegado se amparan en que no hay nada regulado sobre aparcabicis y que en cuanto a terrazas, se pueden hacer excepciones en las plazas. «Sin embargo la ordenanza también dice que los elementos de las terrazas no pueden ser fijos, pero todos la incumplen y no pasa nada. Vista gorda. Es abuso y prevaricación, ya que benefician a unos y perjudican a otros. La calle no es mía, pero tampoco de los bares», zanja.