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La nueva ortografía no es tan nueva

Francisco Ríos Álvarez
Francisco Ríos REDACCIÓN/LA VOZ.

CULTURA

Por lo poco que ha trascendido hasta ahora, la actualización de la norma por la que se rige el español escrito no contiene grandes cambios respecto a la de 1999.

10 nov 2010 . Actualizado a las 12:58 h.

Se anuncia que para estas Navidades, época en que se reactivan afectos y se hacen regalos, estará en las librerías una nueva edición de la Ortografía de la lengua española (OLE). En los últimos días se han desvelado algunas de las novedades que contiene. El escaso número de las que se han conocido impide hacer un análisis profundo del alcance de la reforma, y la manera en que han trascendido hace dudar de que lo conocido se corresponda literalmente con el original.

En cualquier caso, la polémica se ha desatado y ha puesto la ortografía en el centro de muchos debates.

Vuelve la vieja ye

Lo que se presentaba como una de las notas más impactantes para los hablantes españoles, que la y pasa a llamarse ye, no es una gran novedad. La edición del Diccionario de la Academia Española de 1869 definía así la y: «Vigésima séptima letra de nuestro alfabeto, y vigésima segunda de las consonantes: se la llamaba y griega, y hoy se le da el nombre de ye». Observe el lector el pretérito llamaba para referirse al nombre que se sigue dando en España a la y (i griega). El de ye arraigó en tierras americanas, no en todas, y el afán unificador y panhispánico de las academias pretende que sea la única denominación. No puede descartarse que prospere el cambio, para el que, sin embargo, han sido insuficientes los últimos 141 años.

Cuando se use ye, a la letra i le sobrará el adjetivo latina y se quedará solo en i. En la misma línea, se pretende unificar los nombres de la b y la v como be y uve, desterrando las formas ultramarinas be alta y be baja. Cambios de este tipo necesitarán tiempo para arraigar.

Según algunas fuentes, cambia también la forma de escribir el nombre de la z, antaño zeda o zeta y que al parecer pasará a ser ceta.

Las tildes que desaparecen

En línea con los usos que desde hace decenios se observaban en los textos académicos, se suprimen las tildes de los pronombres demostrativos (este, ese, aquel), sus femeninos y plurales, así como el del adverbio solo. Esos acentos gráficos chocaban con las reglas generales de la acentuación, y se admitían para aclarar con qué sentido se empleaban esas palabras en textos ambiguos (Siempre toma café solo). Los redactores de la nueva ortografía han llegado a la conclusión de que el contexto es suficiente para aclarar el sentido de las voces en cuestión.

También se suprimen las tildes de las palabras que ortográficamente son monosílabos, aunque muchas personas las articulan como bisílabas. Se permitía hacer uso de un acento gráfico opcional. Sin embargo, a partir de ahora, se escribirán sin tilde pie 'extremidad de los miembros inferiores' y pie primera persona del pretérito perfecto simple de piar , aunque pronunciamos la primera como diptongo y la segunda como hiato. También pierden ese signo gráfico guion, ion, prion, Sion, truhan, cie (de ciar ), cio, ciais, cieis; crie (de criar ), crio, criais, crieis; fie (de fiar ), fieis, fieis; flui, fluis; frio (de freír ), friais; guie (de guiar ), guio, guiais, guieis; hui (de huir ), huis; lie (de liar ), lio, liais, lieis; pio (de piar ), piais, pieis; rio (de reír ), riais... Otra tilde que desaparece -y que muchas personas ya habían dejado de utilizar- es la de la conjunción o entre dos números (15 o 20). Tenía razón de ser cuando se usaban máquinas de escribir y se empleaba el mismo signo como o y como 0. La composición en ordenador permite distinguir la letra del número.

Letras y dígrafos

Ch

y ll son dígrafos que hasta ahora, por representar un solo sonido consonántico, eran considerados también letras del abecedario español. Ahora pasan a ser solo dígrafos y no letras.

Q solo ante «ue» o «ui»

La q solo podrá emplearse seguida de u más i o e , en qui o que . En los demás casos será sustituida por c o por k. Es el caso de Catar (hasta ahora Qatar), aunque ya se empleaba catarí; cuórum (antes quórum ) e Iraq, aunque en español ya se venía empleando mayoritariamente la grafía Irak. Quadrívium debe abandonarse a favor de cuadrivio; y quáter seguramente pasará a ser cuáter . En casos así, la Academia deberá actualizar el Diccionario.