La Xunta hará la variante de Marín a regañadientes al estar en contra de su diseño, pero ya no perderá más tiempo. Es lo que dejó ver ayer en Pontevedra el conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas, Agustín Hernández, quien acusó a Fomento de cometer una «equivocación histórica» al no dar marcha atrás en la construcción de un nudo en tres niveles junto a Celulosas, prácticamente pegado a la ría. En presencia del presidente de la Diputación, Rafael Louzán, el conselleiro destacó además que la factoría de Ence estará fuera de la ría en el 2018.
Hernández había dado el pasado 15 de marzo un plazo de dos semanas a Fomento para cambiar el diseño de la parte más próxima a Pontevedra de la variante de Marín y había advertido que, en caso de que Madrid se negase, seguiría adelante con la obra porque la nueva vía es «imprescindible» y «non pode asumir máis retraso».
Ayer, admitió el fracaso de las últimas gestiones con el departamento que dirige José Blanco. «O ministerio dice que non é posible acceder á nosa petición», señaló el conselleiro al tiempo que daba por finalizado el período de diálogo para cambiar la configuración del nudo. Una vez cerrado el capítulo de diálogos, el conselleiro apuesta ahora por pisar a fondo el acelerador. «Imos axilizar a obra porque Marín non pode esperar máis pola súa variante e, a partir diso, que cada quen aguante a súa parte de responsabilidade», comentó.
Hernández reveló que el pasado lunes se puso ya en contacto con Víctor Morlán, secretario de Estado de Planificación e Infraestructuras, para que Fomento aporte los fondos que tiene pendientes para la construcción del nudo.
Además del rechazo de la Xunta y del Concello, su diseño actual cuenta con la abierta oposición del PP de Pontevedra, recientemente expresada por el portavoz municipal, Telmo Martín. El conselleiro no escatimó ayer reproches hacia la Administración Central por seguir adelante con el enlace en tres niveles junto a la ría. «Lamentamos profundamente que o ministerio non fora sensible ás peticións da Xunta, creo que tamén do Concello e do sentido común», indicó poco antes de advertir que «se está cometiendo unha equivocación histórica».
Hasta el 2018
Hernández dijo asimismo que es «un feito incuestionable» que Ence saldrá de la ría «como máis tarde no ano 2018». «Deberíamos ter a oportunidade -indicó- de sacar esa infraestrutura das marxes da ría, de mellorar e deixar previsto un futuro cambio na configuración desa zona de Pontevedra».
Fomento ya había pasado en los años 90 la AP-9 por la ría y, anteriormente, atravesó la costa con la autovía de Marín. La opción de la Xunta pasaba por situar más hacia el interior el engarce de la variante de Marín con la autovía de ronda PO-11. «É un erro moi importante consolidar ese novo paso superior» junto a la ría, insistió ayer Agustín Hernández.
El primer tramo de la variante de Marín, entre O Regueiriño y Ardán fue concluido en septiembre del año 2006. El segundo fue iniciado en enero del 2009 con un plazo de ejecución de 24 meses, si bien el objetivo inicial de la Xunta bipartita era que entrase en servicio a poder ser el próximo verano.