El Concello de Val do Dubra solicitará un crédito de seiscientos mil euros para asumir el coste de varios proyectos, que tendrán financiación de distintas administraciones pero que necesitan complementarse con fondos propios. La petición de este crédito y el trasvase de dinero del remanente líquido de tesorería supondrán una aportación extra al Concello, que ayer aprobó en pleno la redacción de un plan de saneamiento económico inherente al inicio del expediente para formalizar esta operación de ingresos suplementarios.
El regidor dubrés, Juan Baleato, justifica la necesidad de acudir a vías externas de financiación porque «as dificultades para o financiamento de infraestructuras básicas e prestación de servizos propios dun concello pequeno levou a tramitación de solicitudes de axudas perante outras administracións, polo que xurden así importantes oportunidades nas que a achega municipal faise inviable se non é acudindo ao aforro ou á vía do crédito».
En cuanto a la obra del Concello, el regidor señala en la memoria de la propuesta plenaria que «permitirá dotalo de novos servizos facilitando o acceso dos veciños a través dun edificio moderno axeitado aos novos tempos».
A esta obra se añadirá la recuperación de la capilla de Santa Margarida, incluida en el programa Agader Trastámara, de fondos comunitarios. La ejecución de un proyecto de mejora de las infraestructuras eléctricas también se financiará por esta vía, además de la compra de terrenos vinculados al campo de fútbol.
La solicitud de este crédito quedó aprobada con los votos a favor del gobierno local, el voto en contra del BNG y de Terra Galega y la abstención del grupo socialista.
Antonio Negreira Noya, portavoz nacionalista, afirmó que las necesidades que plasma el gobierno local en esta petición de crédito no son realmente las que convienen a Val do Dubra. Según el concejal del Bloque, en un concello que pierde población y merma en servicios no es necesaria ejecutar una inversión tan alta en ampliar el consistorio. Aunque el edil avaló el informe de Intervención, seguidamente expresó sus dudas sobre «a xestión política» al afirmar que tras esta operación «dubidamos de que o Concello poida asumir servizos básicos». Noya también cuestionó que con fondos públicos se asumiese la restauración de patrimonio eclesiástico, además de criticar el precio por el que pagarán los terrenos de A Telleira. Como conclusión, este edil dijo que Baleato «aínda de balde, sáelle caro aos veciños».
Medio Ambiente
El grupo socialista optó por la abstención en las operaciones de crédito ya que, explicó, se trataba de proyectos que se remontaban al mandato anterior, por lo que él no tenía conocimiento detallado de los mismos.
El edil de Terra Galega, Manuel Rey, por su parte, cuestionó que se emplease dinero público en la recuperación de la capilla de Santa Margarida.
El pleno incluyó un particular intercambio de impresiones entre el regidor, Baleato Iglesias, y el edil socialista José Pombo, que pidió explicaciones al alcalde por el retraso en la ejecución de obras de saneamiento que debería ejecutar Medio Ambiente a través de Aguas de Galicia.
El regidor insistió en que las obras estaban pendientes de que los técnicos de Augas de Galicia se acercasen al Concello para proceder a la redacción de los proyectos y el edil socialista reiteró que, según Medio Ambiente, debe ser el Concello de Val do Dubra quien envíe los proyectos técnicos para que las obras de saneamiento puedan finalmente ver la luz.