La detección precoz es la clave para la supervivencia a largo plazo -más allá de los cinco años oficiales- y ahora es habitual operar tumores muy pequeños que se detectan gracias a los sistemas más modernos. Esto hace que el perfil del paciente de cáncer cambie y con él sus perspectivas de vida.
Fernando Iglesias Lugrís, cirujano plástico oncólogo del Hospital Oncológico de Galicia, reafirma esta teoría: «[En piel] Es raro que tengamos que operar algo grande y quitamos muchos tumores de 3 o 4 milímetros», aunque también recalca que el tumor es -por agresividad y riesgo de expansión- el que marca la operación a realizar. Eso sí, en casos como los cánceres que se dan en la cabeza, los médicos optan por la reconstrucción siempre que se puede, y lo mismo ocurre, cada vez más, con el pecho.
Iglesias es consciente que para un oncólogo lo único importante en las primeras fases es curar el tumor: «Ahora sí vemos que después de la fase de curación los médicos animan a los pacientes a volver a la normalidad». Pero inicialmente, hay cierto miedo a que una reconstrucción antes de tiempo contribuya a la diseminación del tumor, por ejemplo.
Más comunicación
Los pacientes también tienen la curación encabezando su lista, pero la diferencia es que no es el único ingrediente. Para unificar todos sus deseos, en Punto e Seguido apuestan por una figura nueva: «Es la enfermera gestora del caso, una persona que tiene una visión general de tu caso y coordina la labor de todos los especialistas». La falta de comunicación no solo la acusan los pacientes, sino los propios médicos: «Necesitamos una relación más fluida ya no entre el oncólogo y el de estética, sino entre el oncólogo y el médico de primaria», dice Carmen Fernández.
En la misma línea se expresa Fernando Iglesias: «El paso siguiente que tenemos que afrontar es la creación de unidades multidisciplinares más amplias, pero es cierto que en muchos sectores la parte estética se considera un poco frívola». La ventaja es que, según este especialista, el avance hacia ese terreno es imparable; la desventaja es la lentitud, «aunque a veces -apunta- es bueno ir pasito a pasito porque si apuras demasiado puede llevarte al desastre».