Aunque el desarrollo de Vigo se fraguó en las numerosas fábricas construidas desde finales del siglo XIX, pocos ejemplos antiguos perviven de este tipo de arquitectura. Quizá por este motivo, la delegación viguesa del Colegio de Arquitectos ha decidido elegir la arquitectura industrial para celebrar el próximo lunes el Día Mundial de la Arquitectura.
Los arquitectos han organizado cuatro paseos guiados a través de otras tantas zonas donde se encuentran elementos encuadrados en esta tipología. En estos recorridos, los interesados podrán asistir a un diálogo entre historiadores y arquitectos. Así, el lunes, a las 16.30 horas, partirá de la antigua fábrica de conservas Gándara y Haz, en Guixar, la primera de las excursiones que recorrerá la fachada industrial hasta Bouzas. El historiador invitado será Xoán Carmona Badía.
El segundo itinerario se realizará en barco, el sábado 11, a partir de las 16.30 horas, con salida de la Estación Marítima. El siguiente recorrido se realizará el sábado 18 y tendrá como objetivo el polígono industrial de Valadares. Los viajes guiados concluirán el 25 de octubre con una excursión a los polígonos de A Granxa y As Gándaras. Las personas interesadas en participar en estas visitas deberán inscribirse previamente a través de la web de la delegación viguesa del Colegio de Arquitectos.
Bienes culturales
El nuevo Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) incluye doce edificios industriales en su catálogo de bienes culturales. A estos ejemplos, hay que añadirle La Panificadora que está incluida en el Pepri Casco Vello, y tres yacimientos arqueológicos relacionados con la industria.
El estado de conservación de estos bienes culturales es muy desigual. El peor parado de todos ellos es La Metalúrgica, un edificio ecléctico diseñado por el ingeniero industrial José Barreras Massó en 1900. Tampoco se le queda atrás la fábrica de salazón de Julián Estévez. Este es uno de los edificios más antiguos de Vigo, construido en 1807. El PXOM contempla su conservación, aunque tendrá que ser desplazado para facilitar la ampliación de la calle.
Bodegas Bandeira, en O Calvario, sigue cayéndose. Es otro ejémplo de arquitectura ecléctica calificado de muy mala conservación. No menos llamativa es la ocupación del edificio del depósito de agua del Castro. A pesar de ser un edificio municipal, su fachada muy degradada debido a las pintadas que embadurnan sus paredes exteriores.
Cuando se derribe Álvarez, la fábrica Ribas será el único ejemplo de arquitectura industrial racionalista en la ciudad. Ahora está ocupada por una sala de conciertos. La fábrica de Alfageme es la que mejor estado presenta, aunque su función futura es una incertidumbre.