El proyecto más delicado que tiene entre sus manos el actual gobierno vigués cuenta desde ayer con el rechazo abierto de la oposición municipal que agrupa a 13 de los 27 concejales vigueses. Su líder, Corina Porro, criticó ayer de manera frontal el proyecto de la nueva planta depuradora que el lunes presentarán en Vigo la ministra de Medio Ambiente, Elena Espinosa; el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño y, por supuesto, también el alcalde vigués, Abel Caballero.
La portavoz del PP utilizó gruesos calificativos para referirse a una instalación destinada a sustituir a la actual y que se construirá en el mismo emplazamiento pero que también precisa otros 60.000 metros cuadrados adicionales. Esta ampliación ha incrementado las protestas en la parroquia de Coruxo y generado un abierto enfrentamiento con los vecinos que viven en las cercanías de una depuradora que desde hace más de una década provoca graves problemas de olores.
Situándose de manera clara en sintonía con los opositores, Porro calificó ayer como «una nueva Toralla» el edificio que acogerá la planta «ya que tendrá nueve pisos de altura». A su juicio, en la etapa que fue alcaldesa «el PSOE jugó conmigo y también Abel Caballero (forzándola a elegir este emplazamiento) por lo que son cómplices de las atrocidades que se quieren hacer a la ciudad de Vigo».
Marcha atrás
En las actuales condiciones, el PP apuesta por congelar el proyecto que el lunes recibirá el espaldarazo de las tres administraciones y orientar el saneamiento de Vigo y del conjunto de la ría en otra dirección. Porro recordó que su gobierno era partidario de construir una macrodepuradora en Cabo Silleiro para sustituir a las ocho existentes en los municipios de la margen izquierda de la ría.
Este proyecto, dado a conocer en su momento por el PP, preveía una inversión de 400 millones de euros y el traslado mediante colectores de todas las aguas residuales. Su ventaja principal es que permitía enviar las aguas ya tratadas directamente fuera de la ría viguesa.
Ante el planteamiento de Porro, Caballero recordó que «fue la ex alcaldesa del PP quien quiso construir la nueva depuradora en Bouzas, algo se frenó por la negativa de la Autoridad Portuaria que yo presidía. En esas condiciones eligió Coruxo y cuando nosotros llegamos al gobierno la decisión ya estaba tomada». Respecto al proyecto de la instalación asegura que es el recomendado por los técnicos de la Xunta, Concello y ministerio de Medio Ambiente.