Regístrate gratis y recibe en tu correo las principales noticias del día

La plantilla de Valeo acudió ayer a Cableados Auto para no trabajar

La Voz

VIGO

Los sindicatos exigen un puesto de trabajo como primera opción y, si no es posible, una rescisión «justa»

03 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Los cerca de cien trabajadores de Cableados Auto que hasta hace unas semanas pertenecían a la firma Valeo acudieron ayer a trabajar tras el paréntesis vacacional a sabiendas de que no tendrían nada que hacer. Una vez en la empresa, que pese al cambio de titularidad sigue siendo la misma nave del polígono porriñés de As Gándaras, sus previsiones desgraciadamente se cumplieron.

Pese a ello la plantilla cumplió a rajatabla sus ocho horas de jornada en sus respectivos turnos de mañana y de tarde. No obstante, responsables del comité de empresa y sus asesores sindicales realizaron gestiones para que esta difícil situación termine cuanto antes. La presidenta del comité, Amelia Vila, tiene muy claro que el deseo de los 93 afectados no es otro que «seguir con un puesto de trabajo». Acto seguido reconoce que esta posibilidad es cada día más remota dada la crisis del sector de la automoción.

Llegados a este punto reclama la intervención de la Administración para conseguir con la mayor rapidez posible un expediente de extinción de los contratos «justo» para unos trabajadores que se consideran engañados. No obstante, a la espera de lo que pueda ocurrir en los próximos días todos ellos tienen previsto seguir acudiendo a diario a su puesto de trabajo para cumplir con un dura jornada en la que nada tienen que hacer.

En la última década estos trabajadores han sufrido varios cambios de empresa y de lugar de trabajo hasta llegar a la situación actual. Inicialmente trabajaban en el polígono vigués del camiño do Caramuxo para Cableados Conductores, que fue vendida a Labinal y en 2000 recalaron en Valeo. Esta multinacional empezó en el verano del 2007 el proceso de deslocalización de su factoría de Ourense y un año después le tocó a la de Vigo.

Desde que se hizo evidente la certeza de la pérdida del puesto de trabajo la plantilla ha llevado su conflicto a la calle con frecuentes movilizaciones y protestas. Este lunes acudieron a la puerta del Concello vigués, en la praza do Rei, en un intento, fallido, de reunirse con el alcalde.