Los siete trabajadores que integran el comité de empresa de la plantilla que hasta el 31 de diciembre prestaba sus servicios para Cableados Auto (la antigua Valeo) permanecen encerrados desde las 10 de la mañana de ayer en las instalaciones de Ceaga (Clúster de Empresas de Automoción de Galicia) a la espera de ser recibidos por el presidente de la organización empresarial, Antonio Vega.
Al cierre de esta edición, fuentes Fuentes sindicales informado esta tarde que los manifestantes continuarán con su encierro y su intención es no abandonar el edificio hasta que el responsable del clúster, les reciba.
Por su parte, Ceaga explicó que Antonio Vega se encontraba ayer de viaje, y que accederá a recibir a los trabajadores a su regreso, mañana jueves. Sin embargo esta explicación no convenció a los trabajadores, según los cuales, Antonio Vega, que también es presidente del Grupo Viza -donde se recolocaron 58 trabajadores de Valeo-, se encontraba en las instalaciones de Ceaga. «No nos moveremos de aquí hasta que les reciba», aseguraron.
La presidenta del comité de empresa de Cableados Auto, Amelia Vila, acusó a Antonio Vega de ser «cómplice de unos cacos», en el proceso de venta de Valeo, una operación que, según aseguró, se realizó «con el aval de la Xunta».
En ese proceso, 58 personas del total de 150 de la plantilla, pasaron a trabajar en el grupo Viza, mientras que el resto pasaron a integrar la empresa de nueva creación denominada Cableados Auto, ahora pendientes de un plan industrial o, en caso de que no hubiera acuerdo, del cierre de la planta y de las correspondientes indemnizaciones.
Inactividad forzosa
Vilas acusó a los responsables del Grupo Viza de haber intervenido en la operación «con el único fin de hacerse con la nave de la empresa en Mos (Pontevedra), con un objetivo de especulación inmobiliaria». La sindicalista recordó que los empleados siguen esperando noticias por parte de Cableados o de la Xunta. «Seguimos yendo a nuestros puestos, pero no hay actividad en la fábrica», aseguró.
Los trabajadores de la antigua Valeo no fueron los únicos que se movilizaron ayer. La plantilla de la factoría de Garevol en Mos inició un encierro, el segundo, llevado a cabo en las instalaciones de la empresa, para pedir que les paguen las nóminas del mes de diciembre.
Los representantes del comité de empresa se mostraban ayer dispuestos a continuar la protesta dentro de las instalaciones de Ceaga, en el polígono de Balaídos, en la que se encuentran arropados por dos sindicalistas de automoción de la CIG.
Durante los últimos dos meses los ex trabajadores de Valeo han protagonizado numerosas movilizaciones y protestas en Vigo, Santiago de Compostela y, el pasado domingo, en Ourense, con motivo del mitin del presidente del Gobierno.
Impagos en Garevol
Los 83 trabajadores de la compañía, la mayoría discapacitados, reclaman al empresario una explicación para la situación que están viviendo ya que no hay carga de trabajo en algunas líneas y no han cobrado la paga del mes pasado.
Garevol es una auxiliar de la automoción que fabrica fundas de volantes y palancas de marcha. A principios del mes de diciembre los 83 empleados de la factoría ya realizaron una jornada de cierre y tras el de hoy tienen previsto ir a la huelga el próximo viernes.
Garevol se constituyó en 1997 por iniciativa de COGAMI y la fundación de personas sordas, y en 1998 se incorporaron a su capital Fundosa (de la ONCE) y es cliente Dalphimetal España, firma que, el pasado mes de diciembre presentó un Expediente de Regulación de Empleo. La mayor parte del personal contratado tiene discapacidades físicas que en algunos casos llegan al 70%.