«Sería más lógico un sindicato para defender nuestros derechos en lugar de estas estructuras tan arcaicas»

M. J. F.

VIGO

08 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La asociación Arquitecto Maestro Mateo surgió la pasada primavera con once socios fundadores al frente de los cuales se encuentra de momento Francisco Castro Nieto. En la actualidad la iniciativa espera el último visto bueno de la Xunta para su legalización.

-¿Por qué surge esta iniciativa?

-En principio la asociación nació derivada de las circunstancias que atravesaba el sector con la ley de Hábitat y, a raíz de eso, somos un grupo muy crítico con la actual junta de gobierno de la delegación del Colegio de Vigo y de Santiago.

-¿Qué proponen ustedes?

-Propugnamos un colegio que defienda más a sus colegiados y menos entregado a gastos de tipo suntuario como puede ser la nueva sede colegial. Sería más lógico tener un sindicato para defender nuestros derechos en lugar de estas estructuras tan arcaicas. Desearíamos que esta grave crisis sirviera para que determinadas estructuras acartonadas desaparecieran y se adaptaran a la realidad social de los arquitectos. En este momento hay muchos que no se pueden colegiar.

-¿Tan caro resulta estar colegiado?

-Los costes son excesivos. Este año subieron un 50% en toda Galicia. Pagamos 350 euros al año, además de los visados por cada proyecto. En Vigo somos 450 colegiados de los 2.500 de toda Galicia. Con esta cifra sería necesario crear un colegio independiente para el área metropolitana de Vigo, porque ir a Santiago no tiene mucho sentido. Además, los que trabajamos para particulares o empresas tenemos que visar el proyecto y, por tanto, pagar, mientras que los que lo hacen para las administraciones no tienen esa obligación. Es un agravio comparativo que no debería existir. Lo lógico sería que o todos o ninguno.

-¿Hasta dónde llega el malestar?

-Intuimos que hay un gran descontento y somos muy críticos con la gestión actual, que debería derivar en más respaldo a la carga de trabajo y a problemas administrativos, y menos dependencias políticas. A nuestro juicio, la actual junta ha estado muy sometida al poder político. Cuando nos hallamos en un momento muy duro y con malas perspectivas no escuchamos la voz del colegio buscando el respaldo de los poderes públicos, es como la Arcadia feliz de la situación.

-¿Qué reprueban de la gestión?

-No es demasiado transparente, queremos tener más información sobre la realidad económica. No nos parece justificada la nueva sede. Además, los colegiados no sabemos qué se ha hecho con la antigua. Avisamos de las dificultades de esa operación inmobiliaria, no nos parecía lógico embarcarnos en alquileres.

-¿Tendría cabida la asociación dentro del Colegio?

-No, porque los estatutos tienen carencias democráticas e incluso raíces franquistas. No se reconoce a los grupos de oposición que puedan pensar de otra manera.