Regístrate gratis y recibe en tu correo las principales noticias del día

Las algas de la ría como delicatesen

J. Santos CANGAS/LA VOZ.

VIGO

Cuatro jóvenes crean en Cangas Artemar, que ofrece productos envasados como el wakame, vegetales acuáticos invasores que Parques Nacionales trata de controlar

28 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Un experimento de cuatro jóvenes para buscarle una salida a las algas wakame está a punto de concretarse en el nacimiento de la empresa Conservas Artemar SL, que nace con vocación de ofrecer a paladares exigentes productos del mar enlatados de alta calidad.

De momento, los promotores sacaron al mercado, aunque solo en unas pocas tiendas de delicatesen de Cangas, Vigo, Ribadeo y Oviedo, conservas de algas, sardinilla, ventresca de bonito y mejillón.

Son Modesto Llana, un ingeniero de telecomunicaciones que hace un par de años puso en marcha una pequeña empresa de grabación de libros y audioguías (Xistudio) que ya cuenta con 17 trabajadores; Dolores Melendreras, profesora de lengua Española en la Universidad de Coímbra; Lucía Rodríguez, licenciada en empresariales; y Pedro Ferreiro, el más vinculado al mar, biólogo de la cofradía de Bueu.

En su blog (algasgallegas.blogspot.com), explican el porqué de la experiencia. «Somos un grupo de jóvenes emprendedores gallegos. Nuestro proyecto: enlatar algas, de aquí, de la ría, recogidas en O Morrazo».

Tras otras pruebas se decantaron por la empresa canguesa Lago Paganini para enlatar sus productos. El motivo es su experiencia en el mundo de la conserva y el hecho de que sea una fábrica que trabaja artesanalmente productos de calidad. El empresario se prestó a ayudarlos. «Cómo no iba a hacerlo», dice Lago. Los jóvenes le proporcionan las algas adquiridas a marineros de la cofradía de Bueu recolectadas en las inmediaciones de las islas Ons. Son algas wakame, una especie invasora procedente de Japón que Parques Nacionales tiene interés en mantener controladas. Llegan del mar y pasan a la conservera. Artemar se propone incorporar otra variedad, la himantalia o espagueti de mar, un alga autóctona, el próximo año.

Otros alimentos

La escasa cultura gastronómica de las algas los llevó a incorporar otros productos para impulsar su comercialización. Ofrecen sardinillas pescadas en la costa gallega o portuguesa de 25 a 30 piezas la lata; ventresca y mejillón de la ría. Para el año introducirán navajas, agujas y erizo. «Tenemos unos productos de calidad buenísima pero no se comercializan bien. Es la gran lacra del sector pesquero gallego», dice Pedro Ferreiro.

El mes pasado estuvieron en Turín, en el Salone dil gosto, un encuentro internacional de comunidades slow food al que había sido invitada la cofradía de Bueu, que animó a asistir a Artemar. Como resultado, recibieron llamadas de tiendas inglesas, italianas y catalanas interesadas en sus productos. También contactaron con ellos dos sociedades de capital riesgo para proponerles invertir en Artemar.

Su pretensión es consolidar una pequeña empresa que mantendrá la vocación de hacer conservas de alta calidad, de alimentos de las rías gallegas y de producción limitada para venderlas en tiendas de delicatesen.

Empezaron por O Porrón, en la calle Eugenio Sequeiros de Cangas. El dueño se decanta por los productos de Artemar sobre otras marcas de precios más altos. Sus conservas se pueden encontrar en Vigo (El Buqué, A Meiga, Gusto Selecto y Samaniego), Ribadeo y Oviedo.