La Fiscalía pide nueve meses de cárcel para la uruguaya M.E.S.Q., de 30 años, que está acusada de quebrantar una orden de alejamiento de su ex novio vigués al que, supuestamente, acoso reiteradamente para reiniciar las relaciones. El hombre reclama además una indemnización de 600 euros por daños morales pues culpa a su ex pareja de ser el motivo de su despido. Esta iba a armar bulla en su trabajo, una empresa de reparto de comida típica española de la calle Coruña, y, en una ocasión, la encargada del establecimiento de hostelería la expulsó. Esta llamaba 10 veces al día al teléfono del trabajo a su ex novio, lo que generó mala imagen y la empresa no le renovó el contrato. Según relató el denunciante, ella, tiempo atrás, le clavó un bolígrafo en la calle. El joven, que está en prisión, logró una orden judicial de alejamiento y comunicación pero el 2 de mayo del 2009, la mujer quiso hablar con él desde la acera de enfrente de su trabajo, a menos de 50 metros, y él alertó a la policía. El juicio se celebró ayer en el Penal número 1 de Vigo pero la imputada, con orden de expulsión de España, no compareció.