La beca de pintura Javier Pousa reúne por 20 días a estudiantes de Bellas Artes
15 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Una loseta de cerámica como paleta y un trapo viejo mojado en aguarrás a modo de pincel. Cualquier técnica es buena para reflejar las luces y los verdes de Mondariz Balneario. En este remanso de paz de la provincia, disfrutan durante tres semanas diez estudiantes de Bellas Artes de toda España, elegidos para intercambiar y compartir sus experiencias con el paisajismo como protagonista.
«Nos aconsejaron pocas obras y más acabadas, por eso de la crisis económica», comenta Marta Aguirre, de la Universidad de Granada, en referencia a la exposición que celebrará con sus compañeros el viernes 23 de septiembre. Lluch Roldán y Beatriz Hernández se afanan con sus obras mientras cuentan el día a día de los futuros artistas. «Aquí solo hay horarios para comer. Luego cada uno es libre de irse a pintar por el municipio. Trabajamos en el taller o por los alrededores», apuntan las dos jóvenes, que alaban la acogida que la Fundación Mondariz Balenario les brinda en las instalaciones del hotel termal. Para todos ellos la experiencia supone un paréntesis, un oasis que pueden dedicar a su pasión: la pintura. Así le ocurre a Carlos Llorente, de Alicante, o a Javier Fernández, de Bilbao, que pretenden transmitir el sosiego que disfrutan estos días en Galicia.
Pincel en mano y acento suerño en los labios, los jóvenes no dejan de sorprenderse por la exuberante naturaleza local y sus ríos. Y es que la mayoría tiene su hogar lejos, como Lobato Moreno, que es de Cádiz y estudia en la Complutense de Madrid, José Manuel Luque, de Granada, Federico García, de Tenerife aunque matriculado en Barcelona o Nacho Cañete, un madrileño que pinta desde la Universidad de Lanzarote. La única que conoce de antes los tonos de los bosques locales es Arancha Pardo, una coruñesa que cursa Bellas Artes en Pontevedra. No son los únicos estudiantes en el municipio, desde hace días dos jóvenes de Costa Rica, Jennifer Salazar y Didier Gamboa, trabajan en la Fundación Mondariz Balneario para poner en práctica sus estudios en turismo gracias a un convenio con la Universidad Nacional de su país.