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El alcalde evitó realizar una auditoría para blindar a Aqualia

María Jesús Fuente Decimavilla
maría jesús fuente VIGO / LA VOZ

VIGO

El interventor requirió un control financiero antes de ampliar la concesión

23 nov 2011 . Actualizado a las 11:24 h.

El alcalde vigués ignoró la advertencia que le hizo el interventor municipal a la hora de ampliar la concesión de la empresa adjudicataria de la gestión del agua en Vigo y se limitó a pedir informes externos ajenos al Concello.

En concreto el interventor municipal hacía constar de forma clara en su informe «a procedencia de que leve a cabo un control financeiro de cumprimento do servizo prestado en réxime de concesión, a través dos procedementos de auditoría correspondentes, con carácter previo á decisión de prórroga do contrato».

Pese a ello, la mayoría de los informes requeridos por el Concello son externos, como sucede con el encargado a Pricewaterhousecoopers.

Ayer el segundo teniente de alcalde, Carlos López Font, reconoció que este informe no es exactamente una auditoría porque no se ajusta a todos los preceptos estipulados y anunció que por este motivo el alcalde encargó ayer una.

Sobre el tiempo que tardará en elaborarse, el edil estimó que, como seguirá los plazos, pueden ser muchos meses e incluso un año.

Debido a la extensión del expediente para la ampliación del contrato de Aqualia en cinco años más, aprobado el lunes, (226 folios) y a lo farragoso del mismo, la oposición municipal va a estudiarlo detalladamente para saber si cabe algún tipo de recurso. De momento, ayer el PP denunció que la ampliación del contrato a Aqualia «es un nuevo contrato a dedo por la vía de la prórroga». Para el concejal Antonio Bernárdez, Aqualia no hace obras en Vigo ni invierte de manera gratuita, por lo que la operación tendrá un coste que deberán pagar los ciudadanos.

«Desconocemos el interés del alcalde en prorrogar en estas condiciones el contrato del agua; nos gustaría que nos lo explicase a nosotros y a todos los vigueses; queremos saber qué beneficio tendrá Aqualia por aportar esa supuesta inversión», comentó Bernárdez.

Otro detalle que provoca desconfianza en el PP es el hecho de que la decisión se haya adoptado «con nocturnidad y alevosía», sin contar con la oposición.

Para el PP la firma de este nuevo contrato sin contar con nadie condiciona y boicotea la futura Área Metropolitana de Vigo, al ser una de las competencias de la misma la gestión del agua.

«Abel Caballero acaba de poner el primer palo en la rueda para la creación del ente y lo hace para continuar con su lista de enfrentamientos con la Xunta de Galicia», explicó el concejal del PP.

Tarifas

Le sorprende que teniendo en cuenta la situación actual de crisis, al alcalde no se le haya ocurrido la idea de instar a la empresa a bajar los consumos mínimos y a cobrar por el consumo real. «En Vigo no se paga por lo consumido y por eso tenemos las tarifas más altas de Galicia», recriminó Bernárdez, quien está convencido de que subirá el recibo del agua a raíz de este acuerdo unilateral de Caballero con Aqualia.

No entiende la oposición cómo, si tanto presume Caballero de cuentas saneadas, necesita recurrir a este tipo de operaciones para seguir humanizando calles y para pagar sentencias urbanísticas como la de Nebrija, que obliga al Concello a abonar dos millones de euros.