El naronés que rescató de la basura más de diez mil libros
Ferrol
La Asociación Veciñal de San Mateo crea una biblioteca con las donaciones de Manolo Piñón, trabajador de Recinor
14 Jul 2023. Actualizado a las 00:02 h.
Manolo Piñón trabaja en la planta de gestión de residuos de Recinor, y no necesita desplazarse de su lugar de empleo para entregarse a su otro oficio: rescatador de libros. Durante las últimas dos décadas, este naronés amante de la literatura ha recuperado más de diez mil ejemplares de los contenedores de escombros que llegaban a las instalaciones donde trabaja.
Entre sus tesoros figuran ediciones escolares del Quijote que datan de comienzos del siglo pasado, una copia de El viejo y el mar con ilustraciones de Salvador Dalí, o valiosos ejemplares de títulos escritos entre 1727 y 1739 por el Padre Feijoo. «La sensibilidad de mis jefes y la implicación de mis compañeros en la planta de reciclaje hicieron posible que dedicase muchas horas de mi jornada a esta actividad», cuenta Piñón.
Estos libros han conocido muchos paraderos, principalmente asociaciones y entidades como Asfedro, Nuestra Señora de Chamorro, o el Círculo de Lectores del Inferniño. Incluso han viajado más allá de nuestras fronteras a través de las iniciativas con fines sociales del Rotary Club de Ferrol. Pero el destino final de los libros rescatados está irremediablemente vinculado a los orígenes de Manolo Piñón y a la planta de Recinor: llevan un par de años colaborando con la Asociación Veciñal de San Mateo y desde entonces ha ido tomando forma una biblioteca comunitaria en la que ya se han catalogado una cifra superior a los 1.000 títulos.
Además de velar por la recuperación de los libros, Manolo Piñón es quien se encarga actualmente de limpiar y acondicionar los ejemplares rescatados antes de que encuentren un nuevo hogar en las estanterías de la biblioteca. Y parece que solo tiene un inconveniente: «Lo que nos falta es espacio», admite. Y no es para menos: se espera que para el final del verano la biblioteca abra sus puertas, albergando más de 4.000 libros inicialmente abocados a la destrucción. Los futuros usuarios podrán encontrar lecturas para todos los gustos: desde libros divulgativos, a novelas y biografías, pasando por una nutrida selección de literatura infantil y juvenil. Este espacio también acogerá actividades para fomentar de la lectura y distintas propuestas pensadas para las familias, incrementando más si cabe la actividad cultural de la zona. Y la participación de la asociación local no acaba ahí: varios vecinos acompañan ahora a Manuel en esta aventura de proporciones literarias, como voluntarios para organizar los fondos de esta biblioteca tan especial.