Eduardo Martínez Rico: «Mi novela tiene sangre de Ferrolterra, dos crímenes y la fascinación de la Iglesia»
Ferrol

Presenta este sábado en el Casino su libro «Confesión», lleno de misterio y que navega por la expiación
29 Mar 2024. Actualizado a las 05:00 h.
En las mejores novelas de intriga siempre aparece un sacerdote. Y así ocurre en el último libro del escritor y periodista Eduardo Martínez Rico (Madrid, 1976), bautizado como Confesión. Una novela gallega (Imágica Ediciones). Todo un sacramento narrativo ambientado en Ferrolterra, que se abre con un doble asesinato y navega por la expiación. Se presenta este sábado en el Casino de Ferrol (19.00 horas) para dotar de más misterio a esta Semana Santa.
—¿Tanto misterio tiene ‘Confesión' como la propia religión?
—La novela se inicia con la intriga de un espectacular crimen, hasta tal punto que podría convertirse en una película o serie.
—¿Qué papel cumple la Iglesia?
—Uno muy importante ya que un protagonista es el marino que comete el asesinato y otro su amigo sacerdote al que escribe desde la cárcel de San Carlos. Juntos recuerdan su juventud en común antes de la confesión, en una novela en cierto modo religiosa.
—Y con un sacramento como la confesión de gran jugo literario.
—Y más en este caso con dos asesinatos tan brutales cometidos por una persona con ideales, de buen corazón. Pero ya escribir es una confesión.
—¿Hasta tal punto que encontraremos aquí guiños del autor?
—No soy asesino ni sacerdote, pero sí una persona religiosa. El pueblo se inspira en Pontedeume (de donde era mi padre y a donde vengo todos los veranos), la cárcel del castillo de San Carlos es la que hubo en A Palma (Mugardos), aparecen las rías de Ferrol y Ares. Las experiencias de los protagonistas de jóvenes se inspiran en las mías, en mis amigos o primeras novias... pero con el trampolín de la imaginación.
—La figura del sacerdote se usa mucho en la literatura y el cine de misterio en EE.UU. Pero curiosamente no tanto en un país católico como España.
—Desde luego y eso que la Iglesia es fascinante. Cuando empecé a escribir el libro me compré Las sandalias del pescador de Morris West, para entrar en el tema religioso. Tengo amigos sacerdotes y dos tíos míos también lo fueron, son personajes maravillosos. Mi libro tiene sangre de Ferrolterra, dos crímenes y la fascinación de la Iglesia.
—Además del título, ¿qué tiene de gallega ‘Confesión'?
—Mi editor dice que tiene carácter gallego, pero yo la veo gallega en los paisajes. Transcurre en verano, con gran importancia de los barcos. Y el marino es muy de Ferrol. Las novelas están vivas y tienen lógica interna. La escritura es un juego mental maravilloso, te hace vivir con más intensidad.
—Para el gran público, el summum de novela de misterio y religión es ‘El nombre de la rosa'. ¿Cuáles han sido sus referentes?
—Por supuesto he leído a Stephen King. Pero quizás los encuentre más en el cine.
—¿'Yo confieso' de Hitchcock?
—Soy amigo de Alberto Vázquez Figueroa, que me contó cómo Hitchcock aseguraba que sus películas debían empezar con un terremoto y acabar con un volcán. Mi terremoto es un doble asesinato a sangre fría, y mi novela también termina en volcán.
—Como entrevistador de escritores en Zenda, ¿a qué entrevistado destacaría?
—A Pérez-Reverte. Empezamos hablando de libros y acabamos hablando de la vida. Pero también a muchos otros como Vázquez-Figueroa, o recientemente al pintor Ferrer-Dalmau.