El presidente del CSD defiende que «Vigo tiene que estar» en el Mundial del 2030
Grada de Río

Rodríguez Uribes aboga por la candidatura de trece sedes en España
28 Mar 2025. Actualizado a las 05:00 h.
El presidente del Consejo Superior de Deportes (CSD), José Manuel Rodríguez Uribes, se pronunció ayer por primera vez después de que se destaparan las irregularidades en el proceso de selección de las sedes para el Mundial 2030 y del cese de la responsable de la candidatura, María Tato. A su juicio, y como ya venía sosteniendo previamente a esta polémica, «Vigo tenía que estar», pues expresa su convicción de que España cuenta con «trece sedes extraordinarias» para albergar esta cita. Además, asegura que «la Federación está repensando todo esto».
Uribes abogó por aumentar la cifra de once sedes asignadas en principio a España hasta las trece, de modo que puedan tener cabida tanto Balaídos como Mestalla (Valencia) sin tener que sacrificar a ninguna de las que ya están seleccionadas a día de hoy, incluida Anoeta, la sede que entró en el segundo listado, ocupando la plaza que en el primero era de Balaídos.
El responsable del organismo gubernamental, además, se detuvo en lo que considera «una singularidad» que juega a favor de la candidatura viguesa. «Estamos haciendo un Mundial con Portugal. El vínculo con Oporto es Vigo y, por lo tanto, tenía que estar». En este punto, deslizaba que la RFEF se está replanteando la situación. «Quiere volver a esa idea que defendimos ante FIFA de que estén las trece. Hay que hacer deberes», explicaba en la presentación del campus de Vicente del Bosque, que se celebró en Madrid.
Uribes incide en que el CSD siempre abogó por las trece sedes, teniendo en cuenta que Murcia y Gijón tomaron la decisión de renunciar a sus aspiraciones y siendo ellas la que optaron por «no seguir en la carrera». A partir de ahí, cree que está constatado que las otras trece ciudades reúnen los requisitos y deben estar por merecimientos propios. Incluidas las dos que se quedaron fuera -una en cada listado- «Los dos campos, el de la Real Sociedad y Balaídos, son extraordinarios», valora.
Hace referencia, asimismo, a Mestalla, la otra candidatura excluida del listado que pasó a ser el definitivo. Uribes detalla que fue una llamada en el último momento lo que modificó la decisión final, siempre a la espera de que se cumplan los plazos del nuevo estadio de Mestalla. «Valencia, también. Estaba fuera, me acuerdo que llamé a mi jefe de gabinete, que estaba en la reunión en Marruecos para decirle que la interrumpiese y decirle que queremos que Valencia también esté. Eso dio pie a que Valencia presentara papeles, siempre que hagan el nuevo estadio. Ahora las sedes tienen sus deberes, unas más y otras menos, pero las trece tienen que cumplir con lo que se han comprometido», subraya Uribes.
El presidente del Consejo Superior de Deportes también aboga por España como país que ostente la final. A su izquierda se encontraba José Luis Martínez-Almeida, alcalde de Madrid, que defendió que la ciudad elegida en caso de que así sea debería ser la capital. «Tiene que ser en España la final. Madrid me parece muy bien, pero mi deber es decir que va a ser España. Se decidirá en el 2029», zanjaba el secretario de Estado para el Deporte.
Uribes visitó Balaídos a principios de este mes, y ya mostró su «determinación absoluta» de pelear por la inclusión del estadio vigués. Se fijaba entonces en que había sedes reconocidas que deben hacer un estadio nuevo, mientras que Balaídos «solo tiene que completar el aforo y juega con la ventaja de poder tenerlo en menos tiempo». «Las razones son objetivas», afirmaba, destacando la «potencialidad tremenda» del campo.