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Trump descarta testificar en el juicio político

Internacional

La Voz Agencias
Trump, en su club de Palm Beach en el 2017

El expresidente renuncia al Sindicato de Actores de Hollywood tras el anuncio de su posible expulsión, mientras litiga con sus vecinos del club Mar-a-Lago

05 Feb 2021. Actualizado a las 18:57 h.

Donald Trump no piensa testificar en el juicio político abierto contra él en el Senado bajo la acusación de «incitar a la insurrección» por el asalto al Capitolio como le pedían los demócratas. Así lo anunció la noche del jueves su portavoz, Jason Miller: «El presidente no testificará en un procedimiento inconstitucional», afirmó después de que la defensa del expresidente calificara el proceso de «maniobra de relaciones públicas» de los demócratas.

El expresidente responde así a una solicitud formal que le hizo ese mismo jueves el legislador demócrata Jamie Raskin, jefe de los «fiscales» del juicio político, en una carta que envió a los abogados de Trump, dos días después de que el equipo legal del expresidente presentara una serie de documentos ante la Cámara Alta rebatiendo algunas de las alegaciones lanzadas por los nueve legisladores demócratas que harán de «fiscales» en el juicio político.

Dado que el impeachment  se iniciará el martes, Raskim recomendó al expresidente que ofrezca su testimonio a partir del próximo lunes y «no más tarde» del jueves 11 de febrero. «Si usted declina esta invitación, nos reservaremos todos los derechos, incluido el derecho a establecer en el juicio que su negativa a testificar respalda una fuerte deducción adversa respecto a sus acciones (e inacción) el 6 de enero de 2021», advirtió el legislador. Pese a esta advertencia, los «fiscales» del juicio político no tienen una autoridad independiente para citar a Trump a declarar si se niega a hacerlo.

En su carta, Raskin apuntó que los expresidentes Gerald Ford y Bill Clinton testificaron en su día en el Congreso mientras estaban en la Casa Blanca, «por lo que no hay duda de que usted puede testificar en estos procedimientos». De hecho, anticipó que, como Trump ya no es presidente, tendrá disponibilidad para declarar. 

Renuncia al Sindicato de Actores de Hollywood

Trump no gana para disgustos. El expresidente de EE.UU. ha renunciado a su plaza en el Sindicato de Actores de Hollywood, al que pertenece desde 1989, después de que una votación del comité disciplinario de esa organización llamara a su expulsión por supuesta incitación a la violencia durante el asalto al Capitolio.

En un envenenado cruce de cartas, Trump aseguró que no le importaba ser expulsado, ya que el sindicato SAG-AFTRA «nunca había hecho nada por él» y pidió su baja inmediata, a lo que el sindicato respondió con un escueto «gracias».

Trump prefiere marcharse por su propio pie, no sin antes recordar que está «muy orgulloso» de su trabajo en tres películas: Solo en casa 2, Zoolander y Wall Street: Money Never Sleeps. Todos ellos cameos de unos segundos. Además, acusó al Sindicato de Actores de hacer poco más que cobrar cuotas y promover «políticas e ideas peligrosas y anti-americanas».

De acuerdo con el diario The Hollywood Reporter, Trump tenía un plan de pensiones asociado al sindicato y aún recibía royalties por la emisión de los formatos en los que tenía cameos. 

Problemas con sus vecinos

 Como estaba previsto una vez el republicano no fuera presidente, la plataforma para helicópteros del club Mar-a-Lago de Palm Beach (Florida), donde reside ahora Trump, será demolida cuatro años después de su construcción para facilitar el traslado del entonces mandatario. El coste será de unos 15.000 dólares.

No es el único problema que afronta. la residencia de Trump en Palm Beach, desde el pasado 20 de enero, ha encontrado la oposición de algunos vecinos, que señalan que está prohibida en virtud de un acuerdo de 1993 entre las ciudad y el ahora exmandatario cuando convirtió Mar-a-Lago de una residencia privada en un club. Sin embargo, el abogado de la ciudad, John Randolph, en una carta enviada a los concejales señaló que si Trump es considerado un «empleado» del club (que podría serlo porque es el dueño ), no tiene por qué tener problema en vivir allí.

El memorando, obtenido por el diario The Washington Post, señala que la cláusula al respecto se refiere a huéspedes del hotel que no pueden habitar Mar-a-Lago por un período anual superior a 21 días. «Creo que este problema, por lo tanto, depende principalmente de si el expresidente Trump es un empleado genuino del club», escribió Randolph.

El litigio que involucra al expresidente, que en el 2019 cambió su residencia oficial de Nueva York a Florida, será escuchado el próximo martes por las autoridades locales.

 


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