Tigres, leones, todos quieren ser los campeones

Miguel Gómez

ANDAR MIUDIÑO

PACO RODRÍGUEZ

20 mar 2025 . Actualizado a las 19:19 h.

La diferencia entre un gran equipo y un equipo peleón está en la calidad y en el rango de tiro que pueden juntar en la cancha. El Obra actual es un equipo muy difícil de defender. Cada amenaza requiere de una ayuda y cada ayuda concede más tiempo y espacio a otra amenaza aún mayor, además de la acumulación de faltas y el desgaste físico que provoca en el contrario. En defensa, siendo muy agresivos con los pequeños (la ventaja de poder rotar) y «haciéndose grandes» los interiores (al menos en su primera implicación en defensa, la segunda no tanto y la tercera «para qué»; del rebote mejor no hablamos) están logrando desbaratar la primera ventaja del rival (por ejemplo, Cone en Menorca) y la segunda no es tan efectiva aunque disponga de más tiempo y espacio (Lukovic 3 de 11 y Pol Figueras 1 de 7). Frente a COB, la defensa ourensana «liberó» a Micovic y éste los castigó con un 8 de 13 en tiro de campo.

Ganar no es fácil, ni siquiera contra los equipos «peleones», y el Obra encadena ocho victorias en las últimas nueve jornadas. En medio, el borrón en Burgos, cierto que aún no estaban Barcello ni Faggiano. La defensa local provocó que Balvin jugase más tiempo en poste alto que en bajo y desde ahí renunció a tirar muchas veces y falló las pocas que se atrevió. En cambio, ellos sí lograron que la pelota llegase siempre a jugadores con calidad y rango de tiro y, excepto Almazán (0 de 1), todos se movieron en porcentajes iguales o superiores al 50 % en tiro de campo.

Contra el Estudiantes, posiblemente la clave del partido resida en desgastar a Granger y que esté menos minutos en pista de los habituales, porque las ventajas en los aleros no están tan claras como frente a los «peleones». Barcello y Brad han combinado bien delante y aguantado de forma notable en defensa, pero Joaquín Rodríguez y Schmidt son físicamente más fuertes y van a castigarlos mucho más que Menorca o COB. La otra clave estará en las combinaciones de los jugadores interiores donde, a priori, el Obra tiene más recursos y mejores. Pero veremos cómo se adapta Balvin (o qué plantea Félix Alonso) a Kravic, un cinco que va a obligarle a bajar a la carrera (o cuando llegue será para sacar de fondo) y a defender lejos del aro.

Es un partido que mostrará si somos, además de un equipo fiable contra los «peleones», el o uno de los grandes favoritos para ascender en la final four.