
Los socialistas atraen voto del antiguo electorado de todos los partidos frente a la caída del PP
19 may 2019 . Actualizado a las 05:00 h.Hacía mucho tiempo que Vilagarcía no mostraba una fragmentación política como la que avanza hacia las elecciones municipales del próximo domingo. Un fenómeno que hace de esta encuesta un instrumento extremadamente útil a la hora de interpretar qué está sucediendo entre la ciudadanía vilagarciana y qué perspectivas se abren ante las ocho formaciones que se miden en las urnas. El trabajo que Sondaxe realizó entre los días 9 y 15 de mayo confirma la fortaleza del PSOE de Alberto Varela y lo sitúa a un solo concejal de la mayoría absoluta. Los socialistas son capaces de fidelizar prácticamente a tres de cada cuatro votantes que los eligieron hace cuatro años y son los únicos que, además, captan apoyo entre el electorado de todos los contrincantes con los que se enfrentaron en el 20015. Especialmente, en el arco de la izquierda.
Los nuevos votantes
Varela y su equipo atraen al 18,2% de quienes hace cuatro años apoyaron a Somos Maioría, al 16,7% de los votantes del BNG y al 15% de EU, además de un 3,9% que procede de las filas del Partido Popular. Sus fugas, en cambio, apenas son significativas a excepción de un caso, el que ofrece Marea da Vila, que arrebata a los socialistas un 9,8% de sus votantes del 2015. El PSOE compensa la balanza con dos caladeros extremadamente interesantes, ya que es capaz de movilizar al 19,4% de quienes votaron en blanco y al 16,2 de quienes se quedaron en casa. Y, sobre todo, atrae a la tercera parte de los nuevos votantes, es decir, de los jóvenes que por primera vez se acercarán el domingo a las urnas y de quienes han adquirido el derecho a votar en unas municipales.
El reverso de esta moneda lleva la marca del Partido Popular, que tras el cambio encarnado por Alfonso González Gallego está muy cerca de perder a cuatro de cada diez votantes que en el 2015 se decantaron por sus siglas. Algunos, muy pocos, claro, se van al PSOE. El caso es que Ciudadanos no parece capaz de atraer a los electores en fuga de la gaviota. Es más, el partido naranja ofrece uno de los datos más llamativos de la encuesta, al caer subsumido bajo la categoría indefinida de otras formaciones después de demostrar una cierta fortaleza en las generales del 28A.
La posición de la ultraderecha
De acuerdo con los datos que extrae Sondaxe, Vox se antoja una opción más atractiva para el electorado conservador que huye del PP. Casi uno de cada diez optan ahora por el partido que ha conseguido resucitar el espíritu de la ultraderecha en España. Con todo, no sería suficiente para situar a Diego Bravo en el pleno. De confirmarse esta tendencia, el denominado centroderecha se arriesga a firmar su peor resultado histórico en Vilagarcía.
Otra de las incógnitas que se abren ante la cita del 26M es el músculo de las dos candidaturas que surgieron de la ruptura de la confluencia en la que trabajaron Esquerda Unida, Podemos y Somos Maioría. Según Sondaxe, la pugna entre Marea da Vila (Podemos y Anova) y Vilagarcía En Común (EU y Somos Maioría) se inclina por la primera opción. Los de María de la O Fernández convencen al 45% del electorado de SM y al 30% de quienes en el 2015 votaron por Suso López, e irrumpirían con fuerza en el pleno, situando a tres concejales. Uno más que En Común, que apenas arrebataría un 1,2% de apoyo al PSOE, conservaría otro 30% de los votantes de EU y únicamente el 18,2% de los de Somos Maioría. Curiosamente, el mismo porcentaje que iría a parar al zurrón socialista.
El concejal del BNG
El BNG retiene mejor a su electorado que EU y SM, pero, con eso y con todo, su nivel de fidelización está en un 37,5%, que alimentaría con un 10% de los votantes de Esquerda Unida y un 9,1 de los de Somos Maioría. El 12% de los nuevos votantes, eso sí, caería del lado nacionalista.