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El puente de Pontearnelas se hunde por la rotura de los tirantes

Bea Costa
Bea Costa VILANOVA

RIBADUMIA

Martina Miser

Expertos en infraestructuras evalúan la situación del viaducto mientras los concellos toman medidas para facilitar el tráfico en el puente antiguo

19 abr 2023 . Actualizado a las 21:27 h.

El puente de Santa Marta en Pontearnelas se hunde porque han roto los tirantes que lo sostienen. El diagnóstico lo facilitó el alcalde de Vilanova, Gonzalo Durán, que tuvo ocasión de ver con sus propios ojos el estado que presentan la estructura metálica del puente, y no oculta su indignación por ello. «No es normal que un puente de quince años dure menos que otro de mil años», indicó en alusión al puente de Os Padriños, que vuelve a convertirse en el único paso habilitado en este punto para atravesar el río Umia.

Durán habla de una situación «vergonzosa» y pide a la Xunta de Galicia que abra la correspondiente investigación para depurar responsabilidades entre los técnicos del proyecto y/o de la constructora que ejecutó una obra que costó tres millones de euros.

El regidor popular no es el único que está pidiendo explicaciones al respecto. La parlamentaria del BNG, Montse Prado, ha presentado ya una serie de iniciativas instando a la Xunta a que informe de los motivos que han llevado a esta situación y de la hoja de ruta que se seguirá en el futuro. Y ha reaccionado también la Diputación de Pontevedra instando a la Xunta «actuar coa máxima dilixencia e de forma inmediata». «Da mesma maneira que a Xunta sae en tromba cando se trata dunha actuación doutra administración, faga agora o que ten que facer e asuma as súas responsabilidades», señala el diputado Gregorio Agís.

Por su parte, la conselleira de Infraestruturas, Ethel Vázquez, incidía esta mañana en que todavía es pronto para ponerse en este escenario. Teniendo en cuenta que el puente quebró el martes a las cuatro de la tarde, la consellería ha hecho los deberes, argumentó tras visitar Pontearnelas. Esto es, velar por la seguridad de conductores y peatones vallando los accesos al puente y caminos que lo circundan y enviar a técnicos expertos en carreteras para que supervisen el viaducto y determinar así que tipo de obra habrá que hacer.

Lo que parece claro es que el puente va a permanecer cerrado meses teniendo en cuenta que los daños que sufre son de carácter estructural y podrían conllevar peligro de derrumbe. Sin el soporte de los tirantes, la carretera ha cedido y con este panorama hay voces que apuntan a que será necesario derribarlo. En todo caso, este tipo de valoraciones no pasan del plano de las especulaciones y, mientras, la consellería pide tiempo para que los técnicos puedan hacer su trabajo.

A falta de puente nuevo, bueno es el de piedra antiguo para dar una alternativa al tráfico que circula por la PO-300 que atraviesa los concellos de Cambados, Ribadumia y Meis. Dice Durán que se fía más del aguante del puente reformado por Felipe II en el siglo XVI que de la moderna estructura que le tocó inaugurar hace 16 años en compañía del entonces presidente de la Diputación, Rafael Louzán. En aquel momento se construyó un nuevo viaducto porque el antiguo quedaba obsoleto para dar respuesta a las necesidades del tráfico y porque el paso, especialmente de vehículos pesados, lo estaba deteriorando.

Martina Miser

El problema se resolvió con el puente de Santa Marta y el de Os Padriños quedó para uso de los residentes de la zona. Desde el martes por la tarde, los camiones y autobuses vuelven a pasar sobre los centenarios arcos de Pontearnelas, sobre un pavimento de adoquín más pensado para las personas que para los neumáticos y con muchas estrecheces. En el puente difícilmente caben dos coches de modo que cuando pasa un autocar, el vehículo que proviene del sentido contrario debe parar para darle paso.

Para tratar de favorecer la circulación y como medida de urgencia, los alcaldes de Vilanova y de Ribadumia —el puente limita ambos términos municipales— anunciaron que se van a retirar las farolas y los maceteros que hay en la vía y se eliminarán las plazas de aparcamiento.

En cuanto a los caminantes que gustan de disfrutar de la naturaleza que rebosa bajo los pilares del viaducto, tendrán que conformarse por una temporada con dar un rodeo para poder hacer la ruta del Umia.