Ciudadanos no tendría representación e IPR subiría un escaño a costa de los populares

Ana Gerpe Varela
A. Gerpe RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

La extrapolación de los datos del sondeo de abril a los resultados del 2011 sí daba un edil al partido de Asier Casais

17 may 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

La última encuesta sobre intención de voto del Instituto Sondaxe no arroja cambios sustanciales con respecto a la anterior en lo que respecta al equilibrio de fuerzas en el Ayuntamiento de Ribeira, dado que los resultados continúan otorgando la mayoría absoluta al PP, con la pérdida de un escaño. Sin embargo, y según la extrapolación de los nuevos datos al reparto de ediles en la corporación, Ciudadanos no conseguiría representación, cuando en el anterior sondeo sí lograba un edil. Por el contrario, IPR subiría uno y pasaría a tener dos concejales. Por su parte, BNG conservaría los cuatro que tiene en la actualidad y, el PSOE, se quedaría de nuevo con tres.

Resulta curioso que, precisamente, sea una vez iniciada la campaña, cuando el grado de conocimiento del cabeza de cartel de Ciudadanos, Asier Casais, se ha incrementado entre la ciudadanía, su nivel de apoyos por parte del electorado se haya visto reducido. De hecho, pasa del 3,1% en intención de voto, obtenido en el sondeo anterior, al 1,8 que logra en esta ocasión.

Es posible que en esta variación influyan condicionantes externos de ámbito político o que los vecinos de Ribeira prefieran mantener su confianza en las formaciones que ya conocen.

También es cierto que, aunque no cabe duda de que Ciudadanos está en pleno apogeo a nivel nacional y de que su candidato en Ribeira es ahora más conocido que hace un mes, la formación tiene una reducida visibilidad en el municipio e, incluso, con escasa propaganda electoral y difusión de sus actos, al menos en comparación con los restantes partidos.

Ligera caída

El muestreo del Instituto Sondaxe refleja que todas las formaciones, con excepción de IPR, caen en intención de voto. Los independientes son los únicos que experimentan un ligerísimo aumento, pasando del 3,9% al 4,2%.

La agrupación capitaneada por Rosa García Pose parece contar con una base electoral bastante fiel y el conocimiento de la vida municipal por parte de la candidata, así como la vocación del partido por hacerse eco de las pequeñas necesidades cotidianas de los vecinos, pueden ser aspectos que jueguen a su favor en una época en la que el modelo seguido hasta ahora por los grandes partidos está en tela de juicio. En caso de hacerse con los dos escaños, IPR lograría la misma representación que en sus dos primeras citas con las urnas, las de los años 2003 y 2007.

Por su parte, el Partido Popular no parece tener nada que temer en la carrera del 24 de mayo, ya que desde el primer sondeo ha figurado como claro ganador en Ribeira, sin sombra alguna que pudiera arrebatarle las mayorías absolutas que encadena desde el año 1991. Su candidato ha afirmado en esta campaña que su propósito era superar la marca de los trece concejales. Las inversiones realizadas durante estos cuatro años parecen no haber pasado inadvertidas y, de hecho, son mencionadas en muchos círculos cuando, como sucede a menudo últimamente, se hacen cábalas sobre la composición que tendrá la corporación ribeirense tras la jornada electoral del próximo domingo.

El 41% del electorado aún no ha decidido su voto

Durante la semana que falta hasta la celebración de los comicios, los partidos políticos tienen en Ribeira un importante reto por delante: convencer al nada despreciable índice de vecinos que manifiestan estar indecisos. El muestreo del Instituto Sondaxe indica que un 41% de los electores no han decidido su voto o prefiere no expresar sus intenciones. Se trata de un porcentaje muy significativo que puede decantar la balanza en uno u otro sentido, bien aumentando la mayoría de la que en este mandato ha disfrutado el PP o variando el equilibrio de fuerzas entre las filas de la oposición.

Las miradas, por tanto, deben dirigirse no hacia los convencidos, sino hacia quienes parecen estar abiertos a cualquiera de las opciones que se presentan. Además, la última encuesta pone de relieve que la cifra de los que están dubitativos sobre cuál será su postura va en ascenso. En el último sondeo, publicado el 26 de abril, los que no se decantaban representaban globalmente el 39,8% y, en la actualidad, el porcentaje es del 41,1%.

Búsqueda de la participación

Los partidos son conscientes de la desafección de los ciudadanos hacia la política y, de hecho, en esta campaña prima la realización de pequeños actos. Se busca más que nunca la proximidad con los potenciales electores, el intercambio de opiniones y su participación. Algunos políticos, en estas jornadas, han acuñado la frase de que «os grandes actos son unicamente para os convencidos».

Los nacionalistas apuestan por las denominadas asambleas abiertas, los populares, por los encuentros ciudadanos y, con el apoyo de Novas Xeracións, por la instalación de mesas para recoger las propuestas de los vecinos y, todas las formaciones, por los encuentros sectoriales con representantes de sectores económicos y sociales concretos.

Esto no significa que se hayan descartado los actos tradicionales, que se mantienen, y que no se aproveche para su realización un fin de semana como este, el último antes del 24. Sin embargo, las citas multitudinarias van cediendo terreno, algo que se aprecia en esta semana de campaña.

Ateniéndose al índice de votos cosechado en el 2011, el Partido Popular es el que tiene ahora mayor porcentaje de indecisos, el 40,7%. Ha subido seis puntos desde la última encuesta. Por otra parte, cerca del 53% de quienes eligieron la opción popular hace cuatro años indicaron que volverían a hacerlo, siendo el nivel más bajo en relación a los otros cuatro grupos que concurren a la cita con las urnas.

Los socialistas mantendrían a un 55,2% de sus potenciales electores, según el muestreo, y el porcentaje más bajo de indecisos, un 27,6%. Sin embargo, este último dato cabe explicarlo porque, como se ha indicado, también es la formación que cedería mayor nivel de sufragios a los restantes partidos. El panorama ha cambiado notablemente con respecto a la encuesta anterior.

Por lo que respecta a IPR y BNG, la indefinición oscila entre el 37,5% y 35%, respectivamente.

La abstención también jugará un papel decisivo en estos comicios

Además de intentar convencer en los seis días que quedan de campaña a los indecisos, los partidos políticos deberán hacer un esfuerzo por motivar a los ribeirenses para que acudan a las urnas porque, según los datos, la abstención también puede jugar un papel determinante. Un 15% de los encuestados expresó su intención de no participar en el proceso, lo que representa cinco puntos más que en el sondeo realizado a finales de abril.

De nuevo se pone de manifiesto que existe una profunda desafección hacia la política en general y que muchos vecinos tienen en mente imponer un correctivo a los partidos.

El PSOE es el partido que más porcentaje de apoyos cedería a otras formaciones políticas

El desarrollo de la campaña electoral parece que está teniendo incidencia en algunos de los cambios sobre intención de voto que se aprecian entre la encuesta realizada a finales de abril y la llevada a cabo esta misma semana. Según los datos, el PSOE se convierte en la fuerza política que más apoyos cedería, con respecto a los resultados del 2011, a otras formaciones políticas. En concreto, el más beneficiado sería Ciudadanos. En el muestreo anterior, era IPR el que aportaba más a la formación que capitanea Asier Casais. Asimismo, otro porcentaje de votos socialistas irían a parar a las filas del PP.

Es cierto que los electores de izquierdas suelen mostrarse siempre más críticos y que su voto fluctúa o que penalizan al partido con la abstención. Sin embargo, es sintomático que, en este caso, la transferencia se realice hacia Ciudadanos, más próxima a la derecha que a la izquierda.

Por encima del PP

Según los datos, el PSOE cedería más porcentaje de apoyos a Ciudadanos que el propio PP. Entre quienes afirman haber respaldado a los populares en el 2011, una pequeña parte asegura que, en esta ocasión, también dirigirán sus miradas hacia el PSOE e IPR.

Los que a estas alturas parecen tenerlo claro son quienes hace cuatro años confiaron en IPR, que ahora ya no expresan su intención de elegir otras opciones. Lo mismo sucede con el BNG.