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El PP retiene la alcaldía de Ribeira y gana Muros, pero pierde Boiro

Ramón Ares Noal
MONCHO ARES RIBEIRA / LA VOZ

BOIRO

A. PARADA

Los gobiernos en minoría se imponen en el mapa municipal de la zona

16 jun 2019 . Actualizado a las 20:43 h.

Las undécimas elecciones municipales de la etapa democrática culminaron ayer con la designación de los 11 alcaldes que portarán el bastón de mando en el territorio barbanzano. De los plenos de investidura, es el BNG el que sale peor parado, porque se ha quedado con una alcaldía menos respecto al 2015, la de Carnota, que ha pasado a manos del PSOE. El PP, por su parte, lidera el mismo número de gobiernos con los que empezó el mandato hace cuatro años, porque ha perdido Boiro y Outes, pero ha ganado Noia y Muros. Sin embargo, los números no pueden tapar el bosque, porque el término noiés cambió de color en el 2016, con una moción de censura que aupó al popular Santiago Freire en detrimento del socialista Miguel Paz.

Ese matiz desmonta el ligero alivio de los populares porque han perdido el gobierno de uno de los municipios más apetecibles, Boiro, pero les queda en el haber que han logrado retener el de Ribeira, que se tambaleó a consecuencia de la escisión que dio paso a la creación del Partido Barbanza Independiente (PBBI) que trató a toda costa de desbancar a Manuel Ruiz. Antes de iniciar el proceso, los dirigentes se agarraban a Juan José Dieste como tabla de salvación para no quedarse sin ninguna alcaldía en Arousa norte, donde llegaron a ocupar tres de las cuatro al mismo tiempo.

Si en Barbanza el PP ha perdido poder, en la comarca de Noia también, pero las mayorías absolutas de Porto do Son y Lousame, y el pacto de gobierno de Noia auguran cuatro años de paz y hacen más llevadera la pérdida del bastón de mando en un feudo histórico como Outes, donde el fallecimiento de Carlos López Crespo dejó a los de la gaviota huérfanos de un referente local e incluso comarcal, una situación que tendrán que paliar en la etapa que se abrió ayer.

Sin embargo, hay buenas noticias para los populares en Muros, ya que se han hecho con la presidencia de un Concello en el que nunca habían gobernado. Inés Monteagudo tiene por delante un mandato no menos difícil del que ha vivido su antecesora, María Xosé Alfonso, con la salvedad de que la popular parece que tiene menos cordones sanitarios, y le hará falta mucha mano izquierda para sacar adelante una nave lastrada por rencillas personales.

Mandato complicado

El muradano es uno de los seis gobiernos en minoría que se reparten por el territorio barbanzana, cantidad esta inédita en la historia de la democracia a nivel comarcal y que augura un mandato con más de un susto para los flamantes mandatarios que se verán obligados a poner en práctica su poder de convicción y capacidad para llegar a acuerdos si no quieren verse abocados a mociones de censura. De hecho, en alguno de los 11 municipios ya se habló de esta posibilidad aún cuando ni se habían celebrado los plenos constituyentes.

En esa estabilidad repercutirá asimismo que los hoy partidos de la oposición acaben adquiriendo compromisos de gobierno en coalición, porque los plenos de investidura de ayer cogieron a más de uno sin los deberes hechos.

En el cómputo numérico, los socialistas no han ganado las elecciones, pero moralmente sí, porque respecto al mandato que acaba de concluir, no solamente se han hecho con el bastón de mando en dos alcaldías, sino que han adquirido compromisos de gobierno en otras dos.

Volver a presidir la corporación de Boiro 24 años después de que la perdieran se considera toda una hazaña, pero hay cierto temor a la debilidad que supone gobernar en minoría, situación que se repite en Carnota, pero en ambos casos se confía en la moderación y el carácter dialogante de los desde ayer alcaldes José Ramón Romero y Juan Manuel Saborido, respectivamente.

En Rianxo se reedita un pacto del que se descolgó el PSOE de Carmen Figueira hace cuatro años, y en A Pobra, los socialistas han depositado en Patricia Lojo el peso de la recuperación formando parte del ejecutivo de Xosé Lois Piñeiro.