El Leyma Básquet Coruña, que apunta a cerrar la plantilla con doce fichas, aspira a un dos con puntos, capacidad de defender y jugar bloqueo directo
01 ago 2026 . Actualizado a las 22:05 h.«Buscábamos tres jugadores, uno claramente en la posición de escolta, que pudiese defender, que pudiese jugar bloqueos directos, que es bueno. Y, sobre todo, también que fuese un jugador con puntos. Esa es la situación ideal», indicaba Charlie Uzal, director deportivo naranja, a La Voz hace unos días.
Y es que, con el regreso del norteamericano Alonzo Verge tras un curso de escándalo en el Rasta Vechta de Alemania, el aterrizaje del lituano Lukas Uleckas desde el Juventus Utena y la llegada de tres interiores como el letón Karlis Silins —con pasado naranja—, el boricua George Conditt IV y el ucraniano Dmytro Skapintsev, a la dirección deportiva herculina solo le queda por despejar una incógnita: ¿Quién apuntalará el proyecto que dirige Carles Marco como ejecutor principal desde la línea exterior?
La cuestión principal antes de mirar al mercado es comprender que tanto el Leyma Coruña como el Obradoiro, junto al Zaragoza, el Andorra y el Lleida parten en desventaja, puesto que los otros trece equipos disputarán alguna de las competiciones europeas. Por ello, los clubes de más arriba en la pirámide escogen antes.
Para encontrar la pieza que falta en la posición de dos, la dirección deportiva juega ya con opciones limitadas por la confección del resto del equipo; si bien el mínimo de cupos —jugadores españoles o formados en España— está cubierto, también lo está el máximo de extracomunitarios, por lo que el escolta deberá ser cupo, europeo o cotonú —los jugadores algunos países de África, el Caribe y el Pacífico cuentan, a efectos de inscripción, como europeos—.
Al perfil que dibuja la dirección deportiva naranja se ajustan diversos jugadores a los que podría mirar el Leyma en este tramo final del mercado. Entre ellos aparece Jassel Pérez, una apuesta de agitador, con capacidad para cambiar el ritmo de los partidos y experiencia reciente en la liga, y Joe Thomasson, un exterior más contrastado y preparado para ofrecer rendimiento inmediato.
Jassel, el desequilibrio
Jassel Pérez es una de las sensaciones del baloncesto dominicano. Llegó al Granada el pasado curso y salió cedido al Cantabria de Primera FEB. En Torrelavega le bastaron nueve partidos para brillar y que el cuadro nazarí lo recuperase para el final de temporada.
En 23 partidos, promedió con el Granada 11,3 puntos, 3,8 rebotes y 1,8 asistencias. Tras desvincularse de la escuadra andaluza, firmó por los Vaqueros de Bayamón de Puerto Rico, con los que disputa los playoffs de la liga. Por ahora, está siendo la gran estrella del conjunto boricua, con 21,4 puntos, cuatro rebotes y 3,3 asistencias. Su futuro, sin embargo, parece apuntar al Girona de Moncho.
Thomasson, un valor seguro
Joe Thomasson conoce bien la Liga Endesa, en la que ha defendido las camisetas del Manresa, el Granada y el Gran Canaria. El pasado curso comenzó en el Tofas turco y lo terminó en el Panionios griego —donde coincidió con el exnaranja Brandon Taylor—, con el que promedió 13,2 puntos y 4,4 asistencias en la Eurocup.
Internacional con Georgia y con licencia europea, es un exterior experimentado, capaz de generar ventajas desde el bloqueo directo. Sus 1,93 metros de estatura le permiten, asimismo, asumir emparejamientos con escoltas de mayor tamaño en defensa.
Scrubb, Lundqvist y Font, el trío de la 2024-2025
En su última —y hasta este curso que entra, única— experiencia en la Liga Endesa, en la temporada 2024-2025, el Leyma Básquet Coruña contó con tres jugadores en el puesto de escolta; el barcelonés Aleix Font, el sueco Olle Lundqvist y el canadiense Phil Scrubb. Scrubb, con pasaporte británico y pasado obradoirista, fue una de las escasas incorporaciones de la escuadra entonces liderada por Diego Epifanio, mientras que la buena temporada de Olle y Aleix en la antigua LEB Oro jugó a su favor para seguir en plantilla en el estreno en la élite.
Phil Scrubb fue el escolta más utilizado por Epi con un promedio de 23 minutos por partido, en los que logró siete puntos, tres rebotes y dos asistencias de media. Tanto Olle como Aleix rondaron los quince minutos por encuentro; Lundqvist, con medias de siete puntos y 2,6 rebotes; Font, con 5,6 puntos y 1,2 capturas.
La última experiencia de Phil Scrubb fue en Primera FEB, competición en cuya recta final lideró al Palmer Basket con núneros nada desdeñables —15,5 puntos y seis asistencias por partido—. Olle Lundqvist, reconvertido a la posición de base por Diego Epifanio, apenas jugó siete partidos en el Obradoiro tras una grave lesión en la primera parte de la temporada —tuvo unos promedios de ocho puntos y dos rebotes—, aunque ha renovado en Sar para este curso.
Aleix Font, por su parte, renovó su contrato con el Bilbao Basket, equipo por el que fichó tras el descenso naranja y donde promedió tres puntos en ocho minutos.