Si no lo veo, no lo creo

Antón Lestón
Antón Lestón A REDONDA

CARBALLO

ana garcia

06 nov 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

Ya puedes haber estado en el espacio que, hoy en día, como no tengas una foto en la galería del smartphone nadie te cree. Es una nueva realidad de este mundo tan digitalizado, pero que tiene paralelismos muy agudos con otra que ha estado presente entre todos nosotros durante mucho tiempo y que, por suerte, parece que ya está cambiando: la de los homenajes post mortem. Hombres y mujeres que tras muchas obras buenas se marcharon sin ver ese gesto hacia ellos y ellas. Ya pueden dar nombre al más grande de los pabellones o a la más transitada de las calles, que recibirán lo mismo que con lo que se marcharon. Sí es cierto que las familias estarán agradecidas y que ahí queda el reconocimiento a su figura, pero la persona que se lo merecía se quedó sin su foto en la galería.

Vicente Carril, en cambio, sí la tiene, y por partida doble. El año pasado fue nombrado Camariñán de Honra. Ahora, su amado campo de fútbol ya luce su nombre. Y con el apoyo unánime de todos los grupos políticos. Porque este tipo de méritos no encuentran discusión. Más que nada, porque las horas de trabajo no hay quien las borre y porque hay demasiados testigos que han recibido su ayuda. Con el homenaje en vida, se gana, además, memoria colectiva, con recuerdos como el de aquella vez que el campo del Arzúa acabó cantando Ao pasar por Camariñas. Lo mismo sucedió en Coristanco con Vecino y debería pasar en cada lugar de la Costa da Morte. No hace falta cambiarle el nombre a una infraestructura, solo hacer llegar ese agradecimiento. Porque yo, si no lo veo, no lo creo.