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CÓMO CAMBIÓ TU PUEBLO | Las antiguas casas de pescadores y fábricas de salazón se han perdido
04 feb 2024 . Actualizado a las 05:00 h.El pueblo de Laxe es conocido, principalmente, por su playa urbana. Un arenal que con el paso de los años fue perdiendo su esencia natural en aras de más servicios. La villa fue creciendo sobre este espacio, sin nunca darle la espalda.
En la plaza Ramón Juega jugaba de niño el endocrinólogo jubilado Antonio Gómez-Pan (Laxe, 1946). Pero ya en la primera mitad del pasado siglo era el principal escenario del bullicio, según recoge el Archivo Fotográfico Vidal. Allí se conserva con la emblemática Casa do Arco, de estilo gótico, al igual que, a escasos pasos, la iglesia de Santa María da Atalaia, que data del siglo XV. Esta última, declarada como Ben de Interese Cultural, es uno de los principales ejemplos del gótico marinero de la Costa da Morte.
Frente al templo, sigue a día de hoy, aunque con otro uso, el que fue el antiguo puerto, construido en los años 40. El catedrático emérito en Derecho Romano Luis Rodríguez Ennes (78 años), con familia originaria de Laxe, disfrutó allí de muchos veranos de joven. «Había profundidade. Tirabámonos de cabeza. Agora, en cambio, está asolagado de area», apunta.
Hasta ese momento, existía la tradicional ribeira, con las barcas varadas sobre la arena o las piedras. Pero fueron más los trabajos realizados en el entorno como la construcción de la carretera desde donde finalizaba hasta el muelle viejo. «Antes había moitos baches», rememora Ennes. Aunque pocos coches se veían por el lugar, anota Gómez-Pan.
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Más tarde, en los 50, se empezó a ampliar el muelle en el actual emplazamiento. Un recuerdo que perdura en la mente de muchos vecinos es la playa llana. A raíz de la prolongación del espigón en los 80, fue cuando, según consideran algunos, cambiaron las corrientes y emergieron las dunas en esa zona del arenal, pues en otras ya existían. Han llegado casi hasta la ermita de Santa Rosa, en lo alto del monte Cornaceiras, como recogen las instantáneas del Archivo Vidal. Sin embargo, otras corrientes apuntan que el sistema dunar ya venía de atrás, con el ejemplo del monte Branco enfrente y con la posterior desaparición de la acumulación de arena en Cornaceiras, toda vez que las nuevas construcciones pasaron a hacer de barrera.
El paseo marítimo y la Praza dos Voluntarios fueron posteriores. Atrás quedaron numerosas casas de pescadores, fábricas de salazón que después fueron de conservas, y mismo una fábrica de caolín, de la que solo perdura, ya, una chimenea. Empleó en su día a doscientos obreros, pero cerró en la década de los 70. «Este mineral axudou a paliar a pobreza», comentó el catedrático. Unos tiempos difíciles que también recuerda Gómez-Pan.
Otra fecha destacada en la historia de Laxe fue el 28 de abril de 1987, cuando quedó abierta la nueva lonja, que sustituyó al anterior edificio, que a su vez pasó a servir de base para la Cruz Roja. La construcción respondía a la importancia creciente, en aquella época, de la dársena laxense en el conjunto de la Costa da Morte.
Con la llegada del nuevo siglo, surgieron grandes edificios en primera línea de playa. Algunos de ellos, actuales esqueletos urbanísticos que contribuyen al feísmo.
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Nuevas construcciones y el Museo do Mar, rehabilitado
En la entrada del pueblo, también fueron emergiendo nuevas instalaciones públicas. En el 2002 se iniciaron las labores para erigir una piscina descubierta. En el 2004, se levantó el nuevo edificio del colegio Cabo da Area. El anterior presentaba numerosas deficiencias, sobre todo de humedades. Las antiguas viviendas de profesores aún se conservan. Y en ese mismo entorno surgió, asimismo, el campo de fútbol. Corría el año 2009.
Más reciente fue la inauguración del Museo do Mar, en el 2011. En él se puede repasar gran parte de la historia de este municipio y de otros de la comarca a través de las imágenes que tomaron tres generaciones de fotógrafos de una misma familia, parte de las cuales están declaradas Ben de Interese Cultural de Galicia. Está situado en el inmueble que ocupó la antigua casa cuartel de la Guardia Civil de la localidad, que fue rehabilitada para albergar la colección del Archivo Fotográfico Vidal. Tiene, además, un interés arquitectónico tradicional, dado que es una edificación de piedra en la que aún son visibles elementos de una casa típica gallega como el lavadero de piedra.