El alcalde descubrió ayer la placa con el nuevo nombre de la vía en la fachada de la sede de la institución El alcalde de A Coruña, Francisco Vázquez, descubrió ayer la placa con la que se bautiza oficialmente como calle de la Cruz Roja a la vía de Monte Alto en la que se encuentran las sedes local y autonómica de la institución. Pese a las reducidas dimensiones de la calle -en la que sólo se alza el edificio de Cruz Roja-, Vázquez aseguró que «las calles no son pequeñas ni grandes, sino que se miden por el corazón que ponemos los coruñeses al dedicarlas, y en esta ponemos el corazón más grande del mundo».
11 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Vázquez agradeció la colaboración prestada por la Cruz Roja en todas las situaciones de emergencia que ha vivido la ciudad durante los últimos años y la presidenta local y autonómica de la entidad, Carmen Colmeiro, dio las gracias al alcalde por el reconocimiento de dar a una vía el nombre de la institución. Francisco Vázquez, que elogió la labor de los voluntarios de las ONG, anunció que la placa de la Cruz Roja será la primera de una serie de cincuenta rótulos que sacarán a medio centenar de calles de su actual anonimato. Por otra parte, en el salón de actos de la ONCE se entregaron ayer las medallas de bronce de la Cruz Roja a ocho voluntarios de la entidad: Fidel Martín, Ana María Calvo, Roberto Porto, Daniel Fernández, Sonia Lantes, Luisa Hernández, Mercedes Casanova y Francisco Suárez. Las medallas a la constancia fueron para Carmen Navarro -socia suscriptora desde hace 65 años- y al comercio la Gran Antilla, que colabora con la Cruz Roja desde hace 1940. También se entregaron diplomas de reconocimiento a varios voluntarios y diplomas de honor a varias entidades de Ferrol por su cooperación con la asociación comarcal de Ferrolterra.