La historia del castillo de San Antón arranca en 1587, cuando se inician las obras de construcción de la fortaleza sobre lo que entonces era un islote. Dos años más tarde Francis Drake ataca la ciudad y pone de manifiesto las carencias defensivas del puerto. El rey Felipe II decide impulsar definitivamente unas obras que se completarán a lo largo del siglo XVII. Pero no será hasta 1776 cuando se completa el proyecto con la construcción de la Casa del Gobernador y la casa del botero. Además de baluarte, San Antón fue durante lustros prisión militar. La cárcel fue testigo de los sucesivos cambios de régimen político en España y, en ella, sufrieron presidio desde los liberales hasta los coruñeses que lucharon en el bando republicano durante la Guerra Civil. Entre los presos ilustres que estuvieron encerrados en el castillo figuran Juan Díaz Porlier, Melchor de Macanaz o Alessandro Malaspina. No fue hasta el año 1964 cuando el Ministerio del Ejército firmó la cesión del recinto al Ayuntamiento para su transformación en museo. Cuatro años más tarde, abre sus puertas en el castillo de San Antón un centro arqueológico e histórico de ámbito provincial. Además de la sección histórica situada en la casa del gobernador, en las casamatas del patio de armas se exhibe una serie de piezas de arte medieval y heráldica. En la planta baja se encuentran los principales fondos del museo, entre los que destacan el célebre casco de Leiro, el tesoro de Elviña, los petroglifos, los restos romanos o las piezas procedentes del dolmen de Dombate y de los castros de Elviña, Meirás, Baroña y Borneiro.