Un gobernador civil de rompe y rasga

Carlos Fernández A CORUÑA

A CORUÑA

Historias de A Coruña | Martín Freire al mando El dirigente franquista, voluntario en la Guerra Civil, «veló» por el orden en la provincia de mayo de 1958 a febrero de 1966

04 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Si se pidiese un ejemplo de gobernador civil clásico de A Coruña durante el régimen de Franco, muchos escogerían a Evaristo Martín Freire. Doctor en Farmacia, había nacido en Piedrabuena (Ciudad Real) en 1904. Combatió voluntario en la Guerra Civil con el Ejército de Franco, donde alcanzaría el grado de capitán. Fue jefe comarcal de Falange de Ciudad Real desde febrero de 1940 a julio de 1941, cuando se le nombró secretario provincial de Sanidad. La confianza que tenían en él sus superiores hizo que, en mayo de 1942, pasase a ser vicepresidente de la Diputación de Ciudad Real, promocionándole al año siguiente a presidente de dicha corporación. En ella estuvo hasta octubre de 1951, en que se le designó gobernador civil de Alicante, donde permaneció hasta el 9 de mayo de 1958, cuando vino con igual cargo a A Coruña. Durante su estancia en la capital levantina recibió el título de hijo adoptivo de la provincia. Cortante De voz grave y cortante, con un rictus de seriedad forzada oculta tras unas gruesas gafas oscuras, don Evaristo representó el poder omnímodo que emanaba de su padrino protector, el ministro de la Gobernación Camilo Alonso Vega, conocido popularmente como Don Camulo . Anécdotas Martín Freire protagonizó numerosas anécdotas durante su mandato. Una muy significativa ocurrió en 1963, cuando unos estudiantes marcharon pacíficamente, ocupando las aceras, hacia el edificio del Gobierno. Él los veía tras las cortinas del salón y dijo a uno de los inspectores de policía: «Cójame a los cabecillas del grupo y súbamelos arriba». Martín les largó una arenga, advirtiéndoles que la misión del estudiante era, únicamente, estudiar. «¿A ver, qué sois vosotros?», les dijo. Dos de ellos acababan de terminar la carrera de Derecho y le contestaron: «Somos licenciados en Derecho». Martín Freire les contestó de inmediato: «¡Y qué! Yo soy doctor en Farmacia y no tengo mucha idea de ella. ¡Venga, fuera de aquí y que no os vuelva a ver perturbando el orden público!». Día del Estudiante Caído Otra vez, en el Día del Estudiante Caído, presidió en la Escuela de Comercio la ofrenda al SEU. Al final se cantó el Cara al Sol . Comenzó con las primeras estrofas, pero conforme se acercaba el final se iba olvidando de la letra. Terminó con un «la-la-ra-la» que dejó estupefactos a los presentes. Peor fue cuando un alcalde coruñés le dijo que no pensaba ir a la imposición de una condecoración a un mando de Falange, por su discutible conducta. Martín Freire no se lo pensó dos veces. Llamó al ministro de la Gobernación y lo cesó de inmediato.