El plan de urbanismo diseñado por Joan Busquets tenía muy en cuenta el tranvía, como paso previo a la implantación del metro ligero en la ciudad. Según explicaba el urbanista catalán, «el plan no es un elemento que diga por dónde debe pasar, lo importante es que el Ayuntamiento y la Xunta decidan convertir la huella del tranvía, que es solo turística, en la espina dorsal de la ciudad y su área. Den un mensaje positivo: la ciudad está preparada y el tranvía no va a ser un pufo». Sin embargo, esta propuesta, que también incluía la puesta en marcha de una «estación intermodal potente», quedó aparcada y se renunció a su desarrollo.