Conchita Astray: «A principios de los 90 la única hoguera en Riazor era la nuestra»

Fernando Molezún A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

MIGUEL MIRAMONTES

La presidenta de la Asociación de Meigas de las Hogueras de San Juan habla de la «noite meiga» y de sus desavenencias con algún gobierno municipal

13 jun 2023 . Actualizado a las 09:12 h.

Su nombre va irremediablemente unido a la celebración del San Juan. Conchita Astray (A Coruña, 1964), al frente de la Asociación de Meigas, vivió años de lucha por revitalizar una fiesta muy coruñesa, años de crecimiento y esplendor en los que el paseo marítimo se colapsaba al paso de las carrozas mientras se llenaba Riazor de fogatas, y unos últimos años de olvido de la asociación por parte de ciertas autoridades locales.

—¿Cómo surgió la asociación?

—Fue de la manera más natural. Allá por 1970 un grupo de amigos decidieron que no podían dejar que se muriera la tradición de la noche de San Juan en la ciudad, algo que habían vivido desde críos y que no estaba en su mejor momento. Así que se juntaron y crearon la Comisión de Hogueras de San Juan para hacer una hoguera y la cosa fue creciendo. La cosa cuajó, porque todo el mundo tenía ganas de celebrarlo. Y ya en el 2003 se creó la Asociación de Meigas para darle más fuerza al asunto.

—¿Por qué habían dejado de hacerse hogueras?

—Por un lado empezaron a asfaltarse calles donde solían hacerse hogueras. Además, era considerado como algo muy rural, no estaba bien visto en la ciudad. Cuestión de modas... Pero bueno, se seguían haciendo en algunas zonas como la plaza de Portugal.

—¿De dónde sale la figura de la Meiga?

—Se trataba de darle participación a las chicas en los preparativos de las hogueras. Porque lo de carretar madera lo hacían los chicos. Así se les daba un papel protagonista a las mujeres, que también querían participar.

—¿Usted fue meiga?

—¡Claro! En 1985. Y desde entonces ya no dejé de colaborar. En aquel entonces la cosa no tenía nada que ver con lo que llegó a ser. Éramos meigas por un día, sin más. Había algún acto anterior, como la semana deportiva y la del teatro, la recepción del alcalde, pero ibas vestida normal, sin bandas ni nada. Eso sí, el día 23 empezabas con la ofrenda al santo, el pasacalles, el vermú, comías, te arreglabas y ya era la primera parte de la cabalgata. De hecho yo fui la última que salió de María Pita y en carro de vacas. Era muy bonito, pero a veces las vacas se cabreaban y tiraban por donde no debían. Y después llegábamos al Playa Club, donde hacíamos la fiesta del Aquelarre, con la lectura del pregón, la entrega de premios, imposición de bandas... Y la segunda parte de la cabalgata, encender la hoguera, el baile... Poco que ver con lo que llegó a ser.

—Y en lo que se ha convertido la fiesta...

—A principios de los 90 la única hoguera que había en Riazor era la nuestra. Pero después fue una explosión impresionante. Eso sí, recuerdo cuando nos dijeron que trasladásemos la hoguera de la plaza de Portugal, que era donde solíamos hacerla, a la playa. En un principio no nos hacía mucha gracia, nos daba cierto miedo, porque la plaza se llenaba, era todo un éxito. Pero vernos en esa playa inmensa, vacía... Pero en nada se convirtió en lo que ahora es, lo que nos dio argumentos para proponerla como Fiesta de Interés Turístico Internacional.

—Tuvieron durante años una relación idílica con el Ayuntamiento, pero llegó un momento en que la cosa se torció.

—Siempre tuvimos apoyo institucional, lo cual fue algo fundamental. Pero subió la Marea y se lo llevó todo.

—¿Cuál fue el motivo de esa desavenencia?

—Nunca lo entendí muy bien. Lo que puedo decirte es que en Fitur un concejal dijo que por fin el San Juan iba a ser de todos, que antes era solo de unos pocos. Eso me dolió muchísimo, porque siempre hemos trabajado para todos. Nunca hemos hecho distinción alguna, cosa que ellos sí, que discriminaron a las meigas y las llamaron en un pleno «mujeres florero» y «casposas». Nos replegamos hasta donde pudimos, pero seguimos haciendo todos los actos que van más allá de la noche de San Juan, como el nombramiento de las meigas. Las cosas que distinguen nuestro San Juan. El caso es que nosotros seguimos aquí y la Marea ya bajó.

—¿Y cómo están las cosas ahora con el Ayuntamiento?

—Tengo esperanzas en volver a entendernos y buscar un punto de encuentro. Al fin y al cabo lo que nosotros queremos es trabajar por la ciudad, no buscamos otra cosa. Queremos que cada año el San Juan vaya a más, como están yendo otras fiestas como el Arde Lucus. Pero para eso hay que trabajar y luchar, que no se hace solo. Y estamos abiertos a colaborar con el Ayuntamiento cuando quiera.

«El día 23 repartiremos ramos a todas las autoridades que quieran recibirnos»

En el logo que la asociación lleva en este San Juan hay una referencia a 50 años de historia.

—¿50.º aniversario? No me cuadran las fechas...

—Es que como somos tan festeiros celebramos todos los aniversarios que haya. De lo que celebramos ahora el 50.º aniversario es de la primera entrega de los Cardos de Plata. Había que distinguir de alguna manera a las instituciones y personas que colaborasen con la fiesta de San Juan, mostrarles nuestro agradecimiento. Y así surgió esta insignia. En el 2019 celebramos la Meiga Mayor número 50... Cada vez tenemos más que celebrar, que ya tenemos unos añitos.

—De aquí a San Juan todavía tienen varias citas...

—El sábado a las 22.00 horas tenemos en la Hípica la Festa da Danza das Meigas, una cena con baile en la que nos reunimos con los familiares de las meigas y con todos los que quieran apuntarse y disfrutar de una velada de fiesta.

—¿Y cómo será el propio día delas hogueras?

—El día 23 por la mañana repartiremos los ramos de San Juan a todas las autoridades que nos quieran recibir. Haremos nuestras ofrendas a María Pita y Diego del Barco y a la Virgen del Rosario, nuestra patrona. Y encenderemos el fuego de San Juan en la Castrense, ante la imagen del santo. Ese era el fuego con el que se encendía la hoguera.

—Este año cae en fin de semana, pero ustedes siempre han defendido que San Juan fuese festivo.

—Siempre hemos hecho campaña porque San Juan fuese festivo, pero nunca apuntamos a que fuese a costa del Rosario. Eso es algo que tendrán que resolver los políticos. Quizá lo ideal sería que fuese festivo autonómico. Así incluso podría venir gente de otros lugares de Galicia.