Pues empadronamos a los jabalíes

Sandra Faginas Souto
Sandra Faginas CRÓNICAS CORUÑESAS

A CORUÑA

Unos jabalíes invadieron el casco urbano de diversos puntos de Galicia. Así fueron captados en A Coruña. 13/09/2023
Unos jabalíes invadieron el casco urbano de diversos puntos de Galicia. Así fueron captados en A Coruña. 13/09/2023 CESAR QUIAN

Si cada día va a haber un vídeo nuevo con la ruta de por dónde andan, cómo se mueven y qué zonas visitan, es hora de darles de una vez la tarjeta Millennium

05 oct 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

A estas alturas de la película, con la sensibilidad animal a flor de piel y con una ley que ampara a todo ser no racional, tal vez lo más sensato sea empadronar, como dijo la alcaldesa, a los jabalíes. Si cada día va a haber un vídeo nuevo con la ruta de por dónde andan, cómo se mueven (solos o en grupo) y qué zonas visitan, es hora de darles de una vez la tarjeta Millennium. Estos jabalíes han hecho más kilómetros desde la madriguera de Elviña que muchos coruñeses a lo largo de su vida: conocen la Torre, la fuente de Cuatro Caminos (ya son buenos deportivistas), A Zapateira, el antiguo Club Financiero, la avenida del Ejército, Monelos, el parque de Oza, Matogrande, Alfonso Molina, fueron también a las fiestas de Santa Cruz... Y ahora ya han llegado a María Pita. No los hemos visto bebiendo todavía en los pubs del Orzán y no se han bañado en Riazor, pero, bueno, es cuestión de que algún vecino se quede en vela y los pille dándose un chapuzón.

Los coruñeses sabíamos que había fauna de madrugada, pero nunca pensamos que en el 2023 íbamos a compartir ocio con los jabalíes de tal manera. Algunos se quejan de que el Ayuntamiento no es petfriendly pero, visto lo visto, es más jabalífriendly que muchas urbes. Por eso creo que después de nuestra convivencia intensa con esta manada es hora de que los vayamos integrando con todas las garantías jurídicas. Su casa está en Elviña, así que ya tenemos registrado su domicilio, sabemos que les gusta muchísimo nuestro entorno y que se han desplegado a sus anchas, de modo que solo nos queda ponerles nombre para que cuando nos los volvamos a cruzar por la calle, al menos, podamos dirigirnos con la cordialidad que nos caracteriza. Y ponerles, claro, todo nuestro humor, porque paciencia a los jabalíes los coruñeses ya les hemos puesto toda.