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La intérprete dio la sorpresa en su actuación en A Coruña
23 nov 2024 . Actualizado a las 14:56 h.Con el epígrafe Generación ascendente, Amigos de la Ópera presentó en el Museo de Belas Artes de A Coruña a la mezzo alcarreña Mónica Redondo, que dio la sorpresa. Cantante de voz envidiable e inteligencia musical, aporta riqueza expresiva y variedad estilística a repertorio heterogéneo. El programa viajó por diversos países para armar un fresco sugerente. Canciones que, en su aparente sencillez, requieren intérpretes que extraigan todo el jugo a música delicada. Los hubo.
Desde el comienzo (Debussy y Poulenc) Redondo impuso voz homogénea, redonda, cálida, oscura y bien timbrada, sabiendo plegar medios poderosos y sonoros a la intimidad del género (¡esto es tan complicado!). Hubo buen gusto en el fraseo (¡qué regulador final de Les chemins de l'amour!) e intención dramática al servicio del texto: Wie lange noch, de Kurt Weill, fue expresiva y sensual, llevándola a su terreno.
De Cinco canciones negras, de Montsaltavge, dio una lectura teatral con detalles de clase en el canto (se recreó en Cuba dentro de un piano y acarició Punto de habanera o Canción de cuna para dormir a un negrito). La romanza de María la O mostró instrumento grande pero dúctil (con metal en el centro) tanto al filar como al atacar a plena voz.
Se apreció timbre de terciopelo en canciones de Guastavino (sobrecogedor final de Préstame tu pañuelito) y el repertorio latinoamericano potenció la libertad de una intérprete con clase (jazzeó la salida de María de Buenos Aires), capaz de servir con timbre generoso piezas como Los pájaros perdidos.
Comunicativa, regaló una descomunal Negra sombra: tanto el arreglo de cantante y pianista (mejor que los habituales, con toda la esencia íntima y fúnebre de la pieza) como la interpretación en registro grave estuvieron al servicio del sentir de esta música; pura emoción. Al piano, David Serrano acompañó con pulso y atención, respirando siempre con la solista Mónica Redondo tiene armas para una carrera importante.
Que este repertorio baste para mostrar cuánto sabe hacer dice mucho. Gran cantante y gran artista: esto último es difícil.