Otro Orzán nace en Bronze: «No hay noche que no se hable de ligar, siempre salen relaciones»
VIVIR A CORUÑA

El establecimiento tiene un grupo de WhatsApp para sus clientes más fieles, con orígenes y procedencias muy diferentes
23 mar 2024 . Actualizado a las 10:27 h.El pasadizo del Orzán era el sitio de moda de los millennials en la década de los dos mil. Ahí estaba Aqua, Indian, Paparazzi, Ulises, Copy... Todos pubs que marcaron una época, pero que acabaron cerrando. Bronze es ahora el único local de hostelería que asoma en la calle y que ha dado una vuelta al negocio. «Antes era un antro, ahora es un espacio seguro y familiar, con personas de todo el mundo que vienen a pasárselo bien», explica Brahian Maximiliano, el dueño.
El establecimiento abrió el pasado año, pero reorganizaron la oferta a finales. Crearon un grupo de WhatsApp, que supera el medio centenar de fieles, donde convocan a gente de todas las partes del mundo a fiestas temáticas, como la que celebran este sábado con la croqueta como protagonista. «Las vamos a hacer de tortilla, de boletus y de churrasco», explica Taisiya Afonina, la encargada.
México, India, Reino Unido, Francia, Colombia o Italia. Son solo algunos de los países que están representados entre la clientela de Bronze. Este carácter internacional es otra de las claves de la propuesta del local. Aunque llevan mucho tiempo en España, Brahian es de Uruguay y Taisiya de Rusia. Condición que les sirve para empatizar mejor con las personas extranjeras que vienen a vivir a A Coruña, que comprenden una parte importante de su clientela.
«Mucha gente que vive aquí es de fuera y suele estar sola. Nosotros intentamos unir a la gente para que no se sienta sola, ya que los dos somos de fuera y les hacemos sentir cómodos. Sabemos cómo relacionarnos con ellos. Son personas que se sienten de fuera, pero que quieren pertenecer a algún sitio, sentirse seguros», afirma Brahian.
El primer evento en el que exploraron esta idea de negocio fue en la celebración de Acción de Gracias. «Estuvo muy bien, todo el mundo trajo un plato que representaba a su país, organizamos una mesa con gente de todo el mundo, teníamos a todo el mundo en una mesa», explica Afonina.
Este sistema les está funcionando. Han conseguido mucha clientela Erasmus, pero también trabajadores extranjeros que vienen a vivir a A Coruña por una temporada. Hay que tener mucha empatía, llegar a un país nuevo es complicado. Hay un choque cultural bastante grande, pero eso nos gusta porque somos muy open mind, cuentan Brahian y Taisiya. Ambos también explican que en Bronze se crea un poco de magia: «Lo mejor de todo es que cuando viene aquí la gente no se queda cada uno en su sitio, empiezan a hablar entre ellos y el interés llama al descubrimiento».
Este nivel de confianza también lleva a crear relaciones más íntimas. «Eso es de lo que más nos gusta hablar, no hay una noche que no se acabe hablando de ligar. De hecho siempre salen relaciones personales largas o solo de una noche, experiencias», dice Brahian.