Armstrong certifica su séptimo Tour con un triunfo en la crono

La Voz AGENCIAS | SAINT ETIENNE

DEPORTES

Ullrich alcanza el podio y Pereiro se mantiene en la décima plaza

23 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

El estadounidense Lance Armstrong dice adiós con un nuevo triunfo que certifica su séptimo Tour de Francia a falta del paseo de París. El líder cumplió su deseo al dar su última lección en la contrarreloj de Saint Etienne, de 55,5 kilómetros, en la que mostró su superioridad, una vez más, a sus principales rivales, el italiano Ivan Basso y el alemán Jan Ullrich, que le acompañarán en el podio final. Fue la firma de un campeón posiblemente irrepetible. No se podía jubilar sin un triunfo. Y no falló. A sus 33 años cosechó su victoria de etapa número 22, la que confirmó su paso al séptimo Tour, el séptimo cielo de la bicicleta. Armstrong entró en la meta de Saint Etienne apretando los dientes, rabioso, era su último esfuerzo. Ya no tendrá que sufrir más con los entrenamientos, alejado de sus hijos. Marcó un tiempo de 1 hora, 11 minutos y 46 segundos, a una media de 46,4 kilómetros por hora, gran velocidad teniendo en cuenta la dureza del recorrido. Jan Ullrich, a 23 segundos, la tercera le correspondió al kazako Alexander Vinokurov, a 1.17. En la cuarta posición se coló otro estadounidense, Bobby Julich, a 1.33, e Ivan Basso, que fue de más a menos se conformó con la quinta a 1.54. Todo muy claro respecto quien ha sido el amo y señor de la carrera. El español Francisco Mancebo (Illes Balears) cumplió sobrado las expectativas, fue noveno a 2 minutos y 51 segundos y pasó a la cuarta plaza de la general final, aprovechando el fiasco del danés Michael Rasmussen, que se cayó dos veces y sufrió tres averías. El rey de la montaña cayó en picado hasta la séptima plaza. Óscar Pereiro siguió en su tónica de dar la cara y terminó decimoquinto de la etapa y décimo en la lista de los principales. No se dejó adelantar en la general por el francés Moreau. El gallego sólo cedió 12 segundos. Basso empezó disparado, sembrando expectativas, y marcó el mejor tiempo en el kilómetro, un registro que superaba a los de Armstrong y Ullrich. En ese punto Rasmussen ya se había dejado más de la mitad de su tercer puesto en el podio, y Mancebo aguantaba el tipo y ya se iba creciendo con la idea de ganar un puesto en la general. En el kilómetro 35 apareció el boss para dejar las cosas en su sitio. Pasó en primera posición, con su molinillo a pleno funcionamiento, con Ullrich a 19 segundos y Basso, en plena recesión, tercero a 53. El italiano se dejó en el descenso más de un minuto, antes de subir el Col de Gachet. Hasta el final se fue confirmando el dominio del jefe de filas del Discovery Channel, crecido sobre su caballo de titanio, animado por sus últimas pedaladas competitivas en el Tour. La carrera quedó setenciada de cara a la parada festiva que se celebrará hoy en los Campos Elíseos. Ahora se abrirá el tiempo para el debate. ¿Quién será el próximo en subirse al escalón que deja Armstrong? El más señalado es Basso, pero no acaba de convencer en contrarreloj. Y siempre quedará Jan Ullrich. Aunque quizás en el 2006 se produzca un auténtico cambio generacional en el que puedan tomar parte españoles como Óscar Pereiro y Alejandro Valverde.