Tiger da un zarpazo en Pebble Beach

Antonio Tomás REDACCIÓN/EFE.

DEPORTES

21 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

En el tercer episodio de la batalla sin cuartel desatada en el US Open de golf entre Tiger Woods y Phil Mickelson, números uno y dos del ránking, respectivamente, la victoria correspondió sin paliativos al líder mundial tras una ronda memorable (66 golpes), que le acerca a su decimoquinto título en un torneo del grand slam.

Mickelson hizo esos mismos 66 golpes (cinco bajo el par del campo de Pebble Beach, en California) el viernes, en una tarde de ataque frontal, y Tiger respondió el sábado con idéntica tarjeta, más valiosa si cabe por la fuerte brisa que hizo más fiero aún el recorrido.

En el día del movimiento , Mickelson no estuvo tan preciso. El zurdo no pudo bajar del par. Sus 73 golpes (+2) fueron migajas ante la brutal versión de Tiger, con decibelios golfísticos similares a su gesta que protagonizó en el año 2000 en este mismo campo, cuando ganó con récord de quince golpes de ventaja, la mayor renta en la historia de los torneos del Grand Slam.

El gran Tiger Woods, de 34 años, ha vuelto, después de remontar veintidós puestos en la clasificación del US Open. En su tercera vuelta, la megaestrella hizo cinco birdies en los últimos nueve hoyos, tres de ellos consecutivos en el 16, 17 y 18 que pasarán a la historia del torneo.

Ese final, mágico tras la guinda del hierro 3 que pegó desde la calle del 18 desafiando al océano Pacífico, desató el delirio entre los miles de seguidores norteamericanos, ya con el corazón dividido entre Phil y Tiger, sus dos grandes referentes.

La situación para ambos ha dado un vuelco a falta de 18 hoyos. Al cierre de esta edición, Tiger iba a iniciar su última vuelta como tercer clasificado, a cinco golpes del nuevo líder del torneo, su compatriota Dustin Johnson -que también entregó una extraordinaria tarjeta de 66 golpes el sábado-, mientras que Mickelson descendió hasta la quinta plaza, con dos golpes más que el número uno del mundo.

El norirlandés Graeme McDowell, que lideraba el torneo el viernes, firmó el par (71) y cayó a la segunda plaza. Tan solo él (-3), Johnson (-6) y Tiger (-1) figuran ahora bajo el par del campo en un torneo que tradicionalmente destaca por su dificultad.

El francés Gregory Havret iba anoche cuarto, con un resultado al par del campo, y compartían la quinta plaza el sudafricano Ernie Els y Mickelson, ambos con +1. De estos seis hombres debía salir anoche el ganador del segundo grande del año.

El reto

En el caso de que la suerte sonría a Tiger, conseguirá su cuarto título del US Open y su decimoquinto major (a tres de los 18 de Jack Nicklaus). La victoria acabaría con una racha de dos años sin títulos del Grand Slam.

Johnson, McDowell y Havret nunca han conquistado un major, mientras que para Ernie Els sería el cuarto (tercero en este torneo), y el quinto para Mickelson, quien aún no ha conquistado el US Open.

También está en juego el liderato de la clasificación mundial. Tal como están las cosas, Mickelson necesitará la victoria para desbancar a Tiger, o un segundo puesto siempre que el de Cypress no mejore el quinto lugar.

McDowell y Havret, por su parte, podrían reeditar un triunfo de un golfista europeo en el torneo, que se resiste desde que el inglés Tony Jacklin levantará el trofeo en 1970.

Los españoles que siguen en el torneo, Sergio García, Rafa Cabrera y Pablo Martín, están muy lejos de los mejores.