El delantero recuerda sus dos goles del duelo del 2008 contra el Racing
14 abr 2011 . Actualizado a las 15:10 h.Dos goles de Xisco y uno de Coloccini acabaron en el 2008 con la resistencia del Racing (1-3) y dejaron al alcance de la mano la permanencia para el primer proyecto del Dépor de Lotina. Como en una especie de regreso al pasado, el delantero balear se enfrentará el próximo domingo otra vez a los cántabros en una nueva final por la salvación. «Aquel partido me había salido redondo y me acuerdo perfectamente de él. Fue redondo por la victoria del equipo, por el momento en que estábamos y porque fue uno de mis mejores partidos. Además, el Racing en casa ese año solo había perdido con el Madrid y era difícil sacar algo positivo de allí. Pero nosotros lo hicimos, nos adelantamos rápido en el marcador y luego marcó Colo», recuerda.
La imagen más curiosa del partido llegó en la celebración del tercer gol, el segundo en la cuenta del balear, cuando él y De Guzmán se tocaron los genitales entre sí. Así la explica ahora Xisco: «Julian [De Guzmán] es mi hermano negro. Siempre estamos de broma y un día me comentó que teníamos que hacer una celebración en condiciones. Lo habíamos hablado y marqué, nos acordamos y lo celebramos. Fueron bromas nuestras, pero hubo varios del equipo que se quedaron flipados como diciendo: ?¿Pero estos dos qué hacen??. Nos reíamos mucho. Este mismo verano estuve con él en Toronto, nos acordamos de la celebración y hasta estuvimos viendo fotos. Fue algo divertido», explica.
La venda
Hasta el que marcó hace quince días contra el Mallorca, aquellos se habían convertido en los últimos goles de Xisco con la camiseta del Dépor. «Fue mi mes, una serie de jornadas en que estaba a tope y entraba todo lo que tiraba a puerta. Fue la época de la venda, la famosa venda, que ahora a saber dónde está. Esperemos que este año no haga falta todo eso para salir adelante. Creo que ahora estamos en el camino y hay que seguir trabajando de la manera que lo estamos haciendo para acabar la temporada como Dios manda y sin sufrir demasiado», señala.
En su opinión, un nuevo triunfo el domingo, aunque no permitiría asegurar por completo la permanencia, sí que sería «un gran paso adelante, casi definitivo». «Ya quedarían menos jornadas -apunta-, el margen de puntos respecto al descenso seguro que crecería y así, pese a esas últimas jornadas que tenemos, vamos a depender de nosotros y con los partidos que quedan ya pocos puntos más harían falta para salvarse. Solo una catástrofe evitaría que el equipo no se salvara», agrega.
Continuidad
Xisco, que en Málaga disputó su segundo partido consecutivo como titular en su nueva etapa como deportivista, confía en recuperar el tiempo perdido durante el tramo decisivo de la Liga. «He estado mucho tiempo parado y me he perdido partidos que no debería haberme perdido y la verdad es que me encuentro muy bien y contento de aportar mi granito al equipo», dice.
El encuentro de Riazor servirá, además, para que Xisco se reencuentre con el equipo en el que militó como cedido la segunda vuelta de la pasada temporada. «Por eso me acordaba tan bien de aquellos goles, porque el año pasado en Santander me los pusieron varias veces y me decían: ?Mira cómo nos fastidiaste?», bromea el delantero, quien guarda buenos recuerdos de su etapa en El Sardinero. «Dejé allí muchos amigos. El trato del Racing fue buenísimo. No puedo decir una palabra en contra de nadie. Va a ser bonito porque me voy a enfrentar a bastantes amigos», afirma.