El cuarto grande llega a Atlanta con los estadounidenses en crisis
11 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El Grand Slam de golf se cierra esta semana en la otra casa del legendario Bobby Jones. El ideólogo de Augusta National también fue socio y presidente del Atlanta Athletic Club, que desde hoy acoge el Campeonato de la PGA (Canal + Golf, 20.00). El último major del año llega en plena crisis para los jugadores estadounidenses. Desde que se creó el moderno Grand Slam en 1934, nunca hubo tal carencia de triunfos norteamericanos. No vencen desde la victoria de Phil Mickelson en el Masters del 2010. Poco tiempo, pero todo un mundo para la potencia que durante tanto tiempo dominó este deporte con una constelación de estrellas.
El hermano pobre dentro de los grandes torneos, el Campeonato de la PGA, brinda a los norteamericanos una última oportunidad para reivindicarse. Hoy ya no son los protagonistas de un tinglado dominado por los europeos, que copan los cuatro primeros puestos de la clasificación mundial, por este orden, los ingleses Luke Donald y Lee Westwood, el alemán Martin Kaymer y el norirlandés Rory McIlroy. Después, aparecen los estadounidenses Steve Stricker (5), Phil Mickelson (6) y Dustin Johnson (8).
Con Woods en crisis, el golf vive un momento de transición. Y ese vacío lo quieren ocupar los europeos. Donald y Westwood persiguen el triunfo que les falta en un grande, aunque tradicionalmente el talento de los números uno del ránking los acaba resarciendo. McIlroy, inmenso en el US Open, ya anuncia su desembarco para la próxima temporada en el circuito estadounidense. Y Kaymer defiende el título que consiguió el año pasado.
Los españoles
La PGA ha situado a los españoles en partidos atractivos para las dos primeras jornadas, reconociendo su jerarquía. Vigésimo sexto jugador mundial, por ránking, Álvaro Quirós vuelve a liderar la representación, y compartirá partido con Donald y Nick Watney, el mejor estadounidense del año. Sergio García quedó emparejado con Dustin Johnson y Rickie Fowler. Completan la representación Miguel Ángel Jiménez, Pablo Larrazábal y Chema Olazábal.
El maestro de Fuenterrabía ya sabe lo que es asombrar en el Atlanta Athletic Club. Allí, en 1982, lideró el triunfo español en la Copa del Mundo júnior, y emocionó al mítico Byron Nelson, que destacó públicamente el talento de un chaval que volvería a Georgia para enfundarse dos chaquetas verdes como campeón del Masters.