Del Bosque impulsa la revolución tranquila

I. Tylko / A. Gómez MADRID / COLPISA

DEPORTES

El seleccionador ha introducido menos novedades que sus predecesores, para preservar unido al vestuario

16 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

A pesar de que junto al Canal de Panamá dio la alternativa a Markel Susaeta, el primer debutante desde antes de la Eurocopa de Polonia y Ucrania del pasado verano, Vicente Del Bosque es un técnico poco dado a abrir las puertas de la selección a jugadores coyunturales, de esos que brillan y acaparan titulares un momento determinado pero luego pasan como una moda.

Su media de debutantes es bastante menor que las presentadas por anteriores técnicos de España. Los pocos cambios en el bloque de la selección demuestran que el preparador salmantino heredó un grupo campeón que ha mantenido con pequeños pero importantes retoques, ya que no se debe obviar que bajo su dirección dieron el salto jugadores indiscutibles como Busquets, Piqué, Pedro, Mata y, poco antes del campeonato continental, Jordi Alba.

«Hay un grupo campeón que se merece venir con nosotros. Se les trata bien y todos acuden felices. El equipo todavía es joven y no hay por qué cambiar por cambiar. No perdemos de vista a jugadores que crecen en sus clubes pero hay poco sitio», resalta Del Bosque a la hora de justificar por qué ni tan siquiera en bolos como el de Panamá hay una revolución en las convocatorias. Entiende que la afición desea ver caras nuevas pero siente la «responsabilidad» y la «obligación» de ser consecuente para mantener la buena sintonía en el vestuario.

Hasta la fecha, con Del Bosque solo se han estrenado 26 jugadores en 67 partidos al frente de la selección nacional, lo que supone una media de 0,38 por partido. Y bastantes de ellos gozaron de continuidad.

Además de los ya citados, hombres como Jesús Navas, Fernando Llorente, Javi Martínez, Víctor Valdés han sido asiduos en las convocatorias. El grupo de los Iraola, Monreal o Negredo integra el Guadiana de la selección. Entran y salen con relativa frecuencia de las listas.

Más vueltas tuvo que dar Luis Aragonés para encontrar al equipo base tras la herencia recibida por Iñaki Sáez, efímero seleccionador que solo permaneció 23 partidos en el cargo porque el país se levantó contra él tras el fracaso en la Eurocopa de Portugal 2004. Pero no se debe olvidar que con el vasco iniciaron su periplo con España jugadores que han marcado época como Xabi Alonso, Fernando Torres y en menor medida Marchena y Capdevila.

Con el Sabio de Hortaleza se estrenaron cinco jugadores más que con Del Bosque en 13 partidos menos, lo que constituye una ratio de 0,59. Con Luis llegaron tipos fundamentales en la historia de la selección como David Villa, el máximo goleador de siempre, Sergio Ramos e Iniesta.

José Antonio Camacho fue más prolijo al buscar alternativas para dar con la tecla en el equipo nacional. Tras la herencia recibida por Javier Clemente antojaba imprescindible un cambio radical. Con el murciano debutaron medio centenar de futbolistas en 44 partidos.