
La FIA remueve las normas para evitar otra temporada de abuso
04 nov 2013 . Actualizado a las 18:57 h.Ya hace muchas semanas que el Mundial llegó a su fin. Aunque Sebastian Vettel se proclamó campeón hace ocho días, su cuarta corona lleva su rúbrica desde mediados del verano. La FIA lucha precisamente contra este tipo de abusos, por eso retuerce las reglas año tras año, buscando la mayor igualdad al menos entre las escuderías favoritas. Pero ha habido años peores que este 2013 a punto de concluir. El 2004, por ejemplo. Fue el último título de Michael Schumacher, y aún se le busca una gota de sudor de aquel año. El alemán, entonces en Ferrari, ganó 13 de las 18 carreras de ese año, siempre con grandes diferencias sobre su compañero Rubens Barrichello. Su superioridad era tan manifiesta que llegó a permitirse frivolidades como una cuarta entrada en boxes en el Gran Premio de Magny-Cours, por solo dos o tres ingresos de sus rivales.
Durante los años siguientes, la fórmula 1 viviría años intensos con títulos que se decidían en Interlagos, como ocurrió a favor de Raikkonen en el 2007 y de Hamilton al año siguiente. Hasta que llegó el 2009. La FIA introducía entonces importantes novedades como los neumáticos lisos o el KERS (acumulador de energía). Pero todo quedó ensombrecido por el cuestionado doble difusor del nuevo equipo BrawnGP, cuyo piloto titular, Jenson Button, ganó seis de las siete primeras carreras del año. El piloto británico se permitió incluso hacer una mediocre segunda parte del campeonato, con solo dos podios en los diez últimos grandes premios.