España e Italia deciden buena parte de su clasificación para Rusia 2018
02 sep 2017 . Actualizado a las 05:00 h.«Nos jugamos un Mundial en este partido», recuerda Iniesta. El manchego, autor del gol más importante en la historia de la selección española, transmite la solemnidad de un encuentro en el que dos de las selecciones dominadoras de la última década, España e Italia, se enfrentan por un billete directo para el Mundial del 2018. Es cierto que aún restarán otras tres jornadas para que eso suceda de modo matemático, algo que se encargan de recordar tanto Lopetegui como su colega italiano Ventura, pero todos saben que es el duelo clave. «España-Italia en el Bernabéu. Podría ser la final de un Mundial o una Eurocopa», resume Morata, llamado a ser uno de los protagonistas, pese a la duda de que Lopetegui pueda decantarse por la posibilidad de colocar a Silva como falso delantero centro.
Leer más: Jugar con una referencia de gol
Juegue quien juegue, Sergio Ramos recuerda que «España tratará de implantar el criterio y filosofía que nos ha llevado al éxito». Es seguro que en el once estará Iniesta, con Busquets y Koke como escuderos para poder rendir «en la versión individual y colectiva» que se necesita para tumbar a Italia. Y eso que España mantiene un mejor promedio goleador que su rival (18-14), por lo que el empate le permitiría seguir liderando el Grupo G.
Lopetegui espera una Italia algo más atrevida que en el duelo de octubre en Turín. Allí la selección pudo sentenciar, pero acabó sufriendo tras encajar un gol de penalti en el que único remate que recibió De Gea. «Sabemos sufrir», recuerdan en el seno de la expedición italiana, que nunca ha caído en suelo español en busca de billete mundialista.
Ni siquiera la baja de última hora por lesión de Chiellini, autor de uno de los goles en París en la pasada Eurocopa, cambia el discurso. Allí, pero diez años, antes en septiembre de 2006, cedió Italia su último partido clasificatorio para Eurocopas y Mundiales. Desde entonces, 55 encuentros sin lágrimas. Además, los azzurri regresan al Bernabéu, donde ganaron el Mundial de 1982. No han vuelto al estadio madridista desde aquel 11 de julio.