Cuíña espera evitar el préstamo para el consistorio y anuncia inminente apoyo de la Xunta
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DEZA
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La prioridad de la obra y el crédito, junto al SAF y la inclusión de dinero del 2023, centró el debate del presupuesto de Silleda
10 feb 2022 . Actualizado a las 20:44 h.La ausencia de la concejala Ángela Troitiño tras dar positivo por covid obligó ayer a recurrirse al voto de calidad del alcalde, en segunda vuelta, para aprobar el presupuesto municipal de Silleda para este año, que alcanza los 10,3 millones de euros. Partido Popular y BNG se posicionaron en contra de las cuentas del grupo de gobierno socialista tras un debate centrado especialmente en tres cuestiones. Por un lado, la inclusión de un préstamo de casi 1,1 millones de euros para afrontar la primera fase de la transformación de la actual Casa da Cultura en consistorio; por otro, la espera a la subrogación del personal del Servizo de Axuda no Fogar (SAF) para que el gasto figurase ya en los gastos de personal; y la inclusión ya este año de la partida correspondiente al 2023 del Plan Concellos, que dejará a cero esa aportación el próximo ejercicio.
El regidor, Manuel Cuíña, fue el encargado de exponer las líneas maestras del presupuesto tildado de histórico por su cuantía. En el capítulo de inversiones aludió a los 1,8 millones para el consistorio, los 1,2 para accesos en el rural, 277.000 para la planta de compostaje en el polígono Área 33 o la partida para obras en la Galiña Azul, para un total de 3,5 millones de euros. En gastos aludió al incremento de costes de la recogida de residuos sólidos urbanos, argumentando como una de las causas la inclusión de cartón, plásticos agrícolas y gestión del punto limpio en el nuevo contrato. Y consideró suficientes los 84.000 euros de incremento para las horas pendientes a cubrir del SAF.
El portavoz del PP, Ignacio Maril, consideró que el presupuesto se debería debatir tras la subrogación del personal del SAF y tildó de tomadura de pelo la tardanza en incorporar las nuevas horas de prestación del servicio otorgadas por la Xunta. Consideró que las cuentas nacen al borde de la legalidad aludiendo al informe de Intervención por el riesgo de estabilidad presupuestaria debido al crédito y que se incumple la regla de gasto, a lo que Cuíña le contestó después que ya no está en vigor. Crítico el endeudamiento en 1,1 millones para una obra innecesaria y que requerirá más partida de la prevista, lamentando que siga sin ejecutarse las pistas del Plan Concellos del 2021, la indefinición de partidas o las inversiones genéricas por una mala gestión del gobierno.
Mientras, Tania Cornado, del BNG, en su primera intervención aludió como ya antes Maril a que son los presupuestos del 2022 pero también del 2023 al incluirse la cuantía del Plan Concellos del próximo año. Consideró que hay más impuestos que nunca, sin que se atendiese la petición que habían cursado de bajar el tipo del IBI, aludiendo al crédito con el que pueden estar de acuerdo pero para proyectos necesarios para los vecinos y sin ver urgencia en acometer la nueva consistorial. Criticó la externalización de servicios y pese a ello incrementarse el coste de personal, con contratos además sin adjudicar como luz o telefonía.
En su primer turno de réplica, Cuíña aludió a que con el SAF había dos opciones y se prefirió aprobar ya el presupuesto al estar elaborado al desconocer cuándo se completará la subrogación, insistiendo en que hay partida económica suficiente para el gasto de este año. Lamentó las críticas por el crédito cuando el PP en el 2005 cursó uno de 1,5 millones sin saberse su destino y Silleda necesita una casa consistorial aprobada en referendo por los vecinos. En la búsqueda de financiación aseguró que en breve la Vicepresidencia Primera de la Xunta le confirmará una subvención para ese proyecto y espera otras del Gobierno central, augurando que no será necesario el préstamo de 1,1 millones. Tildó de magnífica la estabilidad económica del Concello y que las inversiones estaban claras, aportando datos del 2021 sobre ejecución presupuestaria que después rebatiría el PP. Explicó al BNG que no hubo subida de impuestos o tasas y anunció a Cornado que el contrato de la luz ya está muy avanzado.
Gestión con el trasfondo de los comicios del 2023
En el debate hubo alusiones a que detrás de retrasos en ejecutar el presupuesto está el interés en dejar todo para 2023 y sacar rédito para las elecciones locales. Maril se preguntaba si los vecinos hubiesen apoyado el nuevo consistorio con primera fase de 1,8 millones, tras decirse que iba a costar todo 900.000 euros. Cornado insistió en el desfase de la basura y las modificaciones de crédito, que Cuíña abogó porque fuesen más al llegar partidas a mayores.