Los inversores extranjeros controlan el 43 % de las acciones de cotizadas españolas

D. V. MADRID / COLPISA

ECONOMÍA

La crisis ha supuesto una verdadera oportunidad para los capitales de fuera de España

03 jul 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

La crisis que ha golpeado a España desde el 2008 ha supuesto una verdadera oportunidad para los inversores extranjeros, que han reforzado su posición en las compañías españolas atraídos por su atractivo coste. De hecho, en el 2014, el 43 % de las acciones de las empresas cotizadas patrias estaban en manos de inversores extranjeros. La cifra es la más elevada de la historia y supone 7,2 puntos más que la registrada en el 2007, antes de la crisis. Si se echa la vista todavía más atrás, el dato es 14 puntos mayor al de hace 20 años.

Por contra, la inversión extranjera en empresas no cotizadas se reduce al 23 % de sus acciones, el mismo nivel de 1995. Así consta en el informe sobre la internacionalización de la empresa cotizada española presentado ayer y elaborado por Bolsas y Mercados Españoles (BME). Entre los principales inversores institucionales extranjeros en el Ibex-35 se encuentran los estadounidenses con 36.500 millones. Les siguen los británicos con 18.900 millones y los franceses con 16.800 millones.

El negocio, fuera

El informe destaca la relevancia de la internacionalización en el crecimiento de la empresa española. En el 2014, el 64 % de la facturación de las sociedades del Ibex se generó fuera de España. En concreto, las ventas al exterior supusieron 264.000 millones. Es el doble que hace 20 años y 17 puntos más que desde el 2007. Y es que una de las consecuencias de la crisis ha sido el crecimiento del sector exterior. «España ha pasado de exportar el equivalente al 22 % del PIB en el 2008 a un 33 % en el 2014», resaltó el secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz, quien consideró que el objetivo debe ser llegar al 40 %.

Más microempresas

Por último, el informe también resalta el pequeño tamaño de la empresa como uno de los principales frenos a la internacionalización. De hecho, España es novena en el ránking europeo según la dimensión con un 94,1 % de microempresas, 5,8 % de pymes y 0,1 % de grandes compañías. Este problema se refleja en que el número medio de trabajadores por compañía es de 4,7, frente a los 11 de Alemania y el Reino Unido y los 5,7 de Francia. Para superar esa barrera, García-Legaz defendió la salida a Bolsa como herramienta clave para ganar «músculo financiero».