Garamendi, sobre el pulso Calviño-Díaz: «No voy a entrar en el juego de si quiero más a papá o a mamá»
ECONOMÍA

Pide a los políticos menos radicalidad y asegura que a los empresarios e inversores les preocupa más la reforma laboral que los fondos europeos
27 oct 2021 . Actualizado a las 17:15 h.El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha advertido este miércoles de que la reforma del mercado laboral es un tema «bastante más complejo que la guerra entre dos ministras» y ha asegurado que su organización empresarial ni tiene líneas rojas ni «derecho de veto» en esta negociación.
«La decisión es del Gobierno, que es un órgano colegiado y yo no voy a entrar en el juego de si quiero más a papá que a mamá», ha subrayado Garamendi, que ha insistido en que no se trata de quién le gusta más o de a qué partido representan. «Cuando he ido al Ministerio de Economía no he visto hombres de negro. Calviño, que yo sepa, no tiene hombres de negro, no sé si los tendrá en un armario. Pero nosotros negociamos con el Gobierno que han elegido los españoles», ha apuntado durante su participación en un desayuno informativo organizado por Fórum Europa, tal y como recoge Europa Press.
Garamendi, que ha restado importancia a la falta de ministros en este acto, ha reivindicado la libertad e independencia de la patronal para «decir que no» a un acuerdo y ha pedido moderación y centralidad y «abstraerse de la radicalidad» que está «invadiendo» la política.
«No tenemos derecho de veto y se ha demostrado con la subida del salario mínimo. Y esto lo digo porque se provoca, se plantean cosas, como que el problema son dos vicepresidentas, pero dentro de 20 días será que la CEOE habrá puesto derecho de veto. Nosotros somos libres e independientes para decir que no estamos de acuerdo», ha subrayado.
Garamendi ha afirmado que la reforma laboral del 2012 que se quiere derogar se hizo con un paro del 25 % y es la que ha permitido que ahora la tasa de desempleo esté en el 15 %.
Eso no implica, ha dicho, que la CEOE piense que no se puede avanzar y mejorar en aquellos temas que reclama Bruselas, como la reducción de la temporalidad y del paro juvenil, pero eso tampoco significa que haya que limitar la contratación temporal en las empresas a un 15 %, como ha planteado el Ministerio de Trabajo.
«En una empresa de diez trabajadores, ¿partimos a uno por la mitad para cumplir con ese porcentaje? No vamos a entrar en diálogos públicos si queremos llegar a acuerdos, porque los acuerdos se hacen en la mesa, y no filtrando y sacando debates públicamente de manera interesada», ha subrayado.
Sin líneas rojas
En todo caso, ha dejado claro que para la CEOE no existen líneas rojas y que su organización está acostumbrada a negociar hasta «agotarse». «En mi casa líneas rojas no existen, estamos acostumbrados a negociar hasta cuando nos agotan. Y aprovecho para pedir conciliación para mi gente porque los niveles de presión, con papeles que llegan cinco horas antes de una reunión, en sábado o en domingo, deberían hacérselo mirar», ha enfatizado.
Garamendi ha asegurado que a los inversores y a las empresas «les preocupa mucho más» la reforma laboral que los fondos europeos. Por eso, ha dicho, es importante llegar a un acuerdo «bueno y razonable» para todos.
El dirigente empresarial ha avisado de que «la ley no crea empleo» y que además de temas laborales hay que hablar también con el Ministerio de Educación, con el que ya se está trabajando en materias como la formación continua y la formación dual.
Sobre los Presupuestos Generales del Estado para el 2022, Garamendi cree que son «muy optimistas» con los ingresos, pues el crecimiento económico no será del 7 %, sino del 5,5%, y el precio del petróleo está 20 dólares por encima de lo estimado por el Gobierno en el cuadro macroeconómico.