Feijoo cita a sus barones y exigirá ir a las urnas a un Ejecutivo «débil y fracturado»

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

ESPAÑA

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y el líder del PP, Alberto Núñez Feijoo, en Talavera de la Reina.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y el líder del PP, Alberto Núñez Feijoo, en Talavera de la Reina. Manu Reino | EFE

El PP, a la ofensiva con el gasto militar y las discrepancias entre PSOE y Sumar

24 mar 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

A punto de cumplir tres años como jefe de la oposición y cuando aún faltan dos para las generales, Alberto Núñez Feijoo —que convocará a sus diputados, senadores y eurodiputados el próximo fin de semana en Sevilla, donde fue designado líder del PP el 2 de abril del 2022 en sustitución del defenestrado Pablo Casado— insiste en la urgencia de un adelanto electoral. Este lunes reúne a sus barones para contraponer la «unidad y cohesión» de su partido frente a un Gobierno «débil, fracturado y en absoluta precariedad parlamentaria», que, en su opinión, debe disolver las Cortes y llamar a las urnas.

La cita del comité ejecutivo de la formación se produce dos días antes de que el presidente explique en el Congreso el plan de rearme de la UE —que rechaza Sumar—, y los populares quieren retratar las discrepancias entre los dos socios de la coalición. «Es un momento crítico para Sánchez, que no tiene ni mayoría parlamentaria ni social», sostienen fuentes de Génova, que apuntan que centrarán el debate en que el socialista «no tiene un plan» y le exigirán autorización parlamentaria para aumentar el gasto en defensa. De hecho, Feijoo ya había advertido de que rechazará cualquier «enjuague presupuestario», porque puede ser un «fraude de ley», y de que no descarta acudir a los tribunales.

La gobernabilidad también se pondrá a prueba esta semana en otras dos votaciones previstas en el Pleno de la Cámara Baja: una iniciativa del PP, para elaborar un plan plurianual de inversiones en materia de defensa; y otra de ERC, para la inversión urgente de 1.500 millones de euros en cercanías y su traspaso integral a la Generalitat de Cataluña.

Desde la Moncloa, en cambio, quitaron hierro a las diferencias con sus socios de la formación magenta, contraria al rearme y a favor de salir de la OTAN, como votó el pasado jueves en una iniciativa presentada por el BNG. «Son discrepancias históricas que vienen de hace cuarenta años», minimizó Sánchez, que se mostró convencido de que Sumar apoyará todos los compromisos de España con Bruselas, incluido el gasto militar. Este encontronazo con la coalición fundada por Yolanda Díaz se suma a los anteriores, sobre la reducción de la jornada laboral y sobre si el salario mínimo debe tributar por el IRPF. Desde el Ejecutivo enmarcaron estos desacuerdos en la «normalidad» de la cogobernanza y desecharon el adelanto electoral.

Los «bandazos» de Génova

Frente a la «unidad y cohesión» de las que presume Génova, la secretaria de política económica del PSOE, Enma López, acusó ayer a Feijoo de hacer una política que da «bandazos» y que «no se sabe si sube o si baja». En la clausura del congreso de los socialistas baleares, lamentó que el PP, liderado por el gallego desde hace tres años, se haya convertido en el «partido del no a todo», donde hay «más insultos, más descalificaciones y más bandazos que nunca». La viguesa recordó que el político de Os Peares se puso al frente de la formación porque «decidieron cargarse al señor Pablo Casado por denunciar las comisiones del hermano y del primo de Ayuso». Además, les reprochó tanto a Feijoo como a Carlos Mazón su pacto «indecente, intolerable y peligroso con la ultraderecha» en la Comunidad Valenciana, y aseguró que ya es difícil distinguir al PP de Vox: «Son poco menos que un copiapega».