El gesto de un dirigente

Francisco Varela FERROL

FERROL

CÉSAR TOIMIL

Crónica | Entierro de Julio Aneiros Alonso Montero dice que «o noventa por cento da dignidade que teño débolla a el» y Toxo asegura que CC.?OO. no existiría como sindicato sin su aportación

18 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?l entierro de Julio Aneiros, el viejo dirigente obrero de Bazán, reunió ayer en el cementerio parroquial de Lago a decenas de caramadas suyos en la lucha clandestina contra la dictadura de Franco. El profesor Xesús Alonso Montero, que militó con Aneiros en la ilegalidad en el Partido Comunista, dijo al pie de la tumba: «O noventa por cento da dignidade que eu teño débolla a el; chegaba con velo, co cheiro do seu alento». El féretro entró en el cementerio a hombros de sus nietos, sobrinos, y de Rafael Pillado (que pronunció la elegía final) y Lalán Carballeira, de la asociación Fuco Buxán, ambos también antiguos compañeros suyos de lucha. Precedía la comitiva una larga hilera de personas portando flores. El camino Xan María Castro Paz, actual secretario general de CC.?OO. de Galicia, compartió con Aneiros prisión tras los sucesos de 1972. Lo recuerda «entrañable, que non quería aparentar a autoridade que tiña; pero tamén, nas nosas reunións na clandestinidade, cando a situación era confusa e discutiamos o camiño a seguir, todos agardábamos a ver a posición de Aneiros, para seguilo». Xesús Díaz Díaz, ahora jubilado de Astano y que precedió a Castro Paz en la secretaría general del sindicato, lo definió como una persona de la distancia corta, poco amigo de los mítines pero que convencía con muy pocas palabras. Representantes de los otros sindicatos (UGT y CIG enviaron delegaciones), lo recuerdan también con admiración. Su altura A su vez Ignacio Fernández Tojo, actualmente con responsabilidades en la Confederación del sindicato que creó Aneiros («Comisiones no se entendería sin la lucha de personas como Julio») y al que conoció durante la militancia clandestina en Bazán, valora la «altura ética y moral» del fallecido. Con Tojo viajó desde Madrid Julián Ariza, otro de los históricos de la central sindical. Entre los reunidos en el cementerio se encontraban también ex sacerdotes obreros como Vicente Couce y Antonio Martínez Aneiros que prestaron las iglesias que regentaban como curas para las reuniones de Aneiros y sus camaradas. De Vigo viajó Waldo Martínez que mientras abrazaba a los amigos de Ferrol miraba a su alrededor: «Estou pasando lista a ver quen falta». Y estaban igualmente muchos que vivieron de niños la lucha de sus padres, con Aneiros, por la conquista de las libertades democráticas en España. Anxo Guerreiro, que fuera secretario general del Partido Comunista de Galicia, acudió con otros coruñeses.