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«Estamos hundidos con tantos robos y nos vamos a otro local más a la vista»

VALDOVIÑO

María José Rivera, con sus hijos Iván y Tania, delante del restaurante A Trasanquesa
María José Rivera, con sus hijos Iván y Tania, delante del restaurante A Trasanquesa JOSE PARDO

La familia Rivera González cambia la ubicación del restaurante A Trasanquesa de Narón a Valdoviño

05 ene 2022 . Actualizado a las 23:00 h.

Un nuevo asalto la noche del domingo al lunes, con el resultado de daños cuantiosos, se ha venido a sumar a la larga lista de robos registrados a lo largo del año pasado en el restaurante A Trasanquesa, que ya había colmado la paciencia de los propietarios. Tanto es así, que, a raíz de la desaparición, el 19 de octubre pasado, del camión que utilizan para los eventos en el exterior, la familia Rivera González ya había tomado la decisión de cambiar de ubicación. Y en esas está ahora, pero hace dos días ha recibido un nuevo mazazo. Un intruso accedió al local de madrugada, estropeó las cámaras frigoríficas, metió ropa en la estufa de pellets que hay en el comedor y le plantó fuego y «no le dio tiempo a más, porque yo ahora estoy pendiente de las cámaras de vigilancia desde mi casa, lo sorprendí cuando entraba y avisé a la Policía». Así lo explica Tania Rivera González, quien, junto con su madre, María José, regenta el establecimiento. «Estamos hundidos con tantos robos y nos vamos a otro local más a la vista», manifiesta Tania, añadiendo que tienen prevista la inauguración del restaurante, que mantendrá el nombre de A Trasanquesa, en su nueva ubicación el día 18 de febrero.

El negocio de hostelería que la familia Rivera González regenta desde hace veinte años en la Feira do Trece, en la parroquia naronesa de Sedes, seguirá abierto en esa ubicación hasta dentro de unos días. «Estamos muy integrados con los vecinos, nos da pena marcharnos y los clientes nos están demostrando mucho cariño, pero tenemos que irnos para donde haya más tránsito de gente, a ver si los ladrones nos dejan en paz», apunta Tania. Y ese nuevo emplazamiento está ubicado al pie de la carretera de Ferrol a Valdoviño por Freixeiro, en el antiguo bar O Cabezal, en la parroquia de Sequeiro (Valdoviño).

Edificio en el que a mediados de febrero abrirá su nuevo negocio la familia Rivera González
Edificio en el que a mediados de febrero abrirá su nuevo negocio la familia Rivera González CESAR TOIMIL

«Esperamos que al ser una zona por la que hay mucho tráfico y también otros locales de hostelería, algo que no ocurre en O Trece, porque estamos en la parte alta de la feria y más arriba no hay casas cerca, los ladrones se olviden de nosotros, porque nos lo están haciendo pasar muy mal», explica Tania, añadiendo que el nuevo local cuenta con un comedor incluso más grande que el de ahora y que van a realizar obras para habilitar un parque infantil y una carpa.

Botín a base de langostinos, pulpo, churrasco, vino y aceite virgen extra

Los ladrones hicieron su agosto en julio del pasado año en el restaurante A Trasanquesa, con tres robos en fines de semana seguidos que dejaron a los dueños del establecimiento sin mercancía para los eventos que tenían programados, entre ellos bodas y bautizos, obligándolos a tener que cambiar de menú en algunas ocasiones.

El botín que se llevaron la noche del 25 de julio incluyó 12 kilos de langostinos, 60 botellas de vino, churrasco y una buena cantidad de zamburiñas. Pero el fin de semana anterior ya se habían apropiado también de todas las reservas que tenían para las celebraciones de esos días, entre ellas varios kilos de pulpo y de churrasco, además de vaciarles las cámaras de los yogures, flanes y postres lácteos. Y ya era la tercera vez en pocos días.

En octubre volvieron a asaltar el negocio y, para transportar la mercancía robada, entre la que había veinte sacos de patatas y varias botellas de aceite virgen extra del que se utilizan para aliñar el pulpo, se valieron el camión de los eventos que realizan en el exterior, que días después apareció abandonado en una pista agraria y que, previamente, habían limpiado con lejía, para eliminar toda huella.

La familia Rivera González presentó las oportunas denuncias en la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía de Ferrol-Narón, aportando las grabaciones de las cámaras de vigilancia del establecimiento, pero, de momento, no se ha logrado identificar y detener a los ladrones. «Tenemos miedo», asegura Tania, añadiendo que «antes abríamos mi madre o yo, y ahora siempre vamos las dos juntas».