Avión celebró en la noche de ayer la octava edición de su tradicional fiesta mexicana que se consolida como una de las citas obligadas previa a la gran celebración en honor a San Roque. La fiesta comenzó por la tarde con diferentes juegos y atracciones. Las típicas piñatas, diseñadas y montadas por las personas mayores del centro de día Alvetus, hicieron las delicias de los más pequeños, que se llevaron un buen puñado de dulces típicos y frutas. Además hubo colchonetas y hasta un toro mecánico para completar la oferta lúdica. A las nueve de la noche los tres restaurantes mexicanos más reconocidos de Galicia, el Chilam Balam de Vigo, el Mesón Mexicano de Tourón en Ponte Candelas y el Rincón Azteca de O Carballiño comenzaron a preparar y servir las quesadillas, enchiladas, tostadas y demás platos típicos, acompañados, como no podía ser de otra manera, de bebidas propias de la tierra como el tequila, la cerveza Corona, micheladas y los margaritas. Los comensales podían elegir entre un menú degustación previamente elaborado por cada restaurante y una carta pensada para los más expertos en gastronomía mexicana conocedores de todos y cada unos de los platos. Y como en toda buena fiesta mexicana, no podían faltar los mariachis con sus rancheras y sus pegadizas baladas. Garibaldi y Michoacán fueron las dos formaciones que se situaron en diferentes puntos del pueblo para deleitar a los asistentes hasta más allá de la una de la madrugada.