El Ollos Grandes fue reconocido en 1968 «centro asistencial para el tratamiento de las víctimas de accidentes de circulación»
31 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Con un «Por Dios, España y su Revolución Nacional Sindicalista» acababa la comunicación, enviada en 1968 a la dirección del por aquel entonces Sanatorio Virgen de los Ojos Grandes, ubicado en el 22 de la Calle San Fernando (lo que es hoy el edificio Martínez), en la que la sección económica del Sindicato Nacional de Actividades Sanitarias reconocía al centro para el tratamiento de las víctimas de accidentes de circulación. Allí estaban el fundador del hospital, Manuel López Pardo; su esposa, Estrella Pardo y, en ocasiones un anestesista, para recibir a los no muchos magullados en cacharrazos automovilísticos. Por aquel entonces, los accidentes no eran una plaga porque el parque de coches en la provincia era raquítico.
Manuel, el fundador del hospital (actualmente tiene 81 años y sigue atendiendo su consulta de traumatología) contó en ocasiones -según recordó ayer su hijo Manuel, actual responsable del área de dirección de lo que ahora es el Nosa Señora dos Ollos Grandes- como él, su esposa y el anestesista tenían que cargar escaleras arriba con los accidentados. El responsable de sanatorio vivía en el piso superior; en el de abajo estaba la clínica con unas pocas habitaciones. No había ascensor.
En la valiosa documentación que fue guardada por los responsables del hospital, se aprecia como por aquellas fechas ya había límites de gasto. Por ejemplo, lo máximo que había por día para atender a accidentados en percances laborales era de 1.200 pesetas. También hay circulares en las que se dice que puede ampliarse el coste máximo por día por material de curas de 75 a 100 pesetas.
El Nosa Señora dos Ollos Grandes (NSOG) no dejó de recibir en su historia accidentados de tráfico o laborales, entre otras razones porque es un centro que mantiene convenios con numerosas aseguradoras. Desde hace meses, el servicio de emergencias 061 evacúa al centro de la calle Montevideo a lesionados, sin que ello signifique traslados masivos que dejarían de ser efectuados a urgencias del Lucus Augusti. La media, entre el mes de marzo y el actual, se sitúa en siete pacientes al mes, según datos del NSOG. Un convenio suscrito con el Sergas posibilita, además, que se hagan traslados a este hospital que está plenamente capacitado para atender lesionados que precisen cualquier atención en las ramas de traumatología y cirugía general.
En el centro explicaron que, como sucede con todos los hospitales, tienen algunas limitaciones para atender a algún tipo de lesionados. Cuando esto sucede, los afectados van al centro de referencia que, en este caso, es el HULA y, si en este complejo no tuvieran la especialidad necesaria serían desviados a otro de mayor nivel.
Responsables del Ollos Grandes consideran lógico asistir a accidentados en el centro. El complejo hospitalario, que hace unos años fue objeto de una profunda remodelación y ampliación, tiene actualmente más de setenta camas. Dispone de más de una treintena de especialidades. Poco se parece al que comenzó a funcionar en un piso del número 22 de la calle San Fernando.