Un caballero de los negocios

Gerardo González Martín VIGO

FIRMAS

Fernando Conde Montero-Ríos estudió en Alemania, Francia e Inglaterra y presidió durante 16 años la Cámara de Comercio

15 sep 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Para los que lo tratamos, Fernando Conde Montero-Ríos fue un caballero de exquisitas maneras, un hombre de espíritu conciliador que durante 16 años, entre octubre de 1984 y marzo del 2001, presidió la Cámara Oficial de Comercio de Vigo (COCIN), al tiempo que dirigía su negocio familiar de consignaciones y desempeñaba otros diversos puestos en instituciones vitales de la ciudad. Las cámaras habían sido creadas, en abril de 1886, por Eugenio Montero Ríos, bisabuelo de nuestro personaje y a la sazón ministro de Fomento.

Desde 1886 ancestros suyos habían ocupado puestos vitales en el órgano cameral. El primer secretario fue su abuelo Fernando Conde Domínguez, primer secretario de COCIN entre 1886 y 1887, responsabilidad que debió abandonar por incompatibilidad, lo cual no le impidió mantenerse vinculado a la Cámara en otros cargos. Fue también un alcalde muy popular (1916-1918), que se destacó en la defensa de la infancia y la erradicación de la mendicidad. Después, su bisabuelo, Antonio Conde González-Abarca presidió el organismo entre 1893 y 1894, sucediendo en el cargo al fundador. Antonio. Después de dedicarse a otros negocios, en 1863 ya aparecía como creador de la sociedad regular colectiva Antonio Conde e Hijos, dedicada a la consignación de buques, que con distintos nombres pervivió durante más de siglo y medio. Aún un tercer sucesor directo de los mencionados, Fernando Conde de Ponte, padre de nuestro personaje, presidiría la COCIN entre 1959 y 1972.

Experto en asuntos marinos

Nacido en 1938 en Vigo, Fernando Conde Montero-Ríos estudió Derecho en Deusto y se licenció en la Universidad de Santiago. Siguió la tradición familiar de perfeccionar sus conocimientos en el extranjero, lo que hizo en Alemania, Francia e Inglaterra. Nunca abandonó la formación, porque aún después de trabajar en la empresa familiar se hizo agente de Aduanas y de Seguros y se tituló en Dirección de Empresas y Actividades Turísticas.

En 1978, a la muerte de su padre, fue nombrado consejero-delegado de Fernando Conde y Compañía y de Antonio Conde Hijos-Canarias, S.A., así como pasó a representar los intereses familiares en numerosas sociedades. Por entonces, hacía casi una década, desde 1971, era vocal de la directiva de la Cámara de Comercio, de la que tiempo después sería vicepresidente, hasta su elección como presidente en 1984.

Videoconferencias

Durante su mandato en la COCIN se crearon la Corte de Arbitraje y la Bolsa de Subcontratación Industrial y la viguesa fue la primera cámara de España que contó con sala pública de videoconferencias. Siendo él presidente, la Cámara cumplió su centenario y la muerte le sorprendió poco antes de que la COCIN cambiara de local a República Argentina, proyecto que había gestionado. Prestó incontables servicios al comercio, industria y navegación del ámbito cameral, preocupándose muy especialmente por cuestiones de infraestructuras.

Y colaboró también en la creación y sostenimiento del tejido empresarial local, desde un gran amor a Vigo, a la vez que desempeñaba el viceconsulado de Italia durante más de tres décadas. El Ayuntamiento de Vigo lo nombró vigués distinguido en 1998.

Fernando Conde Montero-Ríos falleció en su ciudad el 15 de abril de 2001.

memoria de vigo Por Gerardo González Martín

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